De la Transición a la descomposición

Hemos oído en los últimos años cada vez que afloraba un nuevo escándalo protagonizado por políticos la piadosa reflexión de que en todo cesto de manzanas siempre puede haber unas pocas podridas, pero que el conjunto se mantiene sano. Son un pequeño número de casos entre decenas de miles de honrados responsables públicos que ejercen con limpieza y ejemplar dedicación su cometido, se ha repetido una y otra vez para calmar la ira creciente de una ciudadanía harta de pagar el sueldo a caraduras y sinvergüenzas. La democracia española funciona, la justicia acaba alcanzando a todos, nuestro nivel de venalidad entre las capas gobernantes no es peor que el de otros países de nuestro entorno, desaprensivos los hay en todas partes, España no es una excepción, estos y otros mantras consoladores han intentado cubrir con una capa sedante de crema analgésica el dolor creciente de las articulaciones de un sistema que se desmorona.


















