Belfast... o la legítima defensa del que no se quiere dejar exterminar como pueblo
Belfast. O como brota una acción de legítima defensa en la católica (y parcialmente, protestante) capital de la parte septentrional de Irlanda (por cierto, predio sin el “estigma” de colonizadora; más bien, jodidamente colonizada). El sudanés rebanando el pescuezo, gota que rebosa el vaso, como pudo haber sido otra. Sin apenas salidas, estalla un pueblo inerme al que se le ha despojado de todo, dignidad y decencia y decoro, sobre todo. Belfast, tan machacada y envilecida por el terrorismo. Belfast o la Europa que aún posee algún anhelo de rehacerse, de luchar por ella misma, de meramente sobrevivir. De Belfast a la británica Southampton, hace escasos días saliendo a las calles contra el asesinato de Henry Nowak y el racismo anti-blanco. Ejemplos a vuela teclado en España. Millones de inmigrantes en la escuela entre Primaria y Secundaria. Más. Los españoles autóctonos serán minoría en varias provincias desde 2035 y en todo el país a partir de 2045. Agregando. Casi 4 millones de inmigrantes viven en España sin trabajar, el 58% del total. Otra, vuelta de tuerca. Los españoles nativos pasarán de 37 a 21 millones en 50 años.













