Las falsas embajadas propagan el odio contra España

Cataluña no tiene embajadas catalanas, más le gustaría al separatismo, pero sí mantiene oficinas que propagan veneno contra España y que los separatistas venden como sedes diplomáticas en su realidad paralela, pero que realmente son una auténtica agencia de propaganda y colocación para los secesionistas en el extranjero.


















