Stop censura

facebook censura

Apuestas Deportivas

Estamos viviendo tiempos muy delicados, tanto es así, que la anormal mordaza se está transformando en algo habitual en países donde no se practicaba con tanta fuerza. En España, los graves problemas políticos, sociales y económicos que afronta el Estado han llevado a la nación hacia un retroceso evidente, también en materia de derechos y libertades. Pero caer en la idiotez de tapar con desidia los rompecabezas que nos acechan, solo acrecentará el acervo de problemáticas que afectan a todos los españoles.

Es verdaderamente penoso, que ya hasta en las redes sociales como por ejemplo en Twitter, se perciba con fulgor la llegada de la censura, una nueva forma de ejercerla, anulando cuentas de usuarios o eliminando mensajes por el simple hecho de denunciar cuestiones relevantes que no interesan al ‘establishment’, pese a ser indudablemente preocupaciones verídicas que conciernen a la sociedad española. Cabe destacar, no obstante, que está tendencia al alza, en mi opinión, antidemocrática y desacertada, lucha de frente con las ganas de resolver lo que no va bien en el sistema.

resenas-de-casinos

Por lo tanto, es racional la queja de millones personas ante situación insólita y decadente, porque este descarrío afecta a todo tipo de colectivos, indiferentemente de su ideología, sexo o religión. Aunque sí es verdad, que en algunos casos, hay una mayor censura que en otros.

En el siglo XXI, la comunicación debe traspasar fronteras y no siempre gustará a los poderes fácticos, ya que posiblemente en varias ocasiones, dadas las circunstancias a más de uno le salten los colores, pero aun así, no deben olvidar ni los de arriba ni los de abajo lo que nos jugamos cuando abandonamos la comunicación esencial, lo que nos perjudica.

sugar-daddy

No se debe ignorar, que la información es un arma realmente poderosa que no dispara, y por ello comunicarla bien permite grandes cambios, sobre todo, cuando la gente más los anhela, así pues, ahora como en tiempos pasados los que la tienen, corren peligros, eso sí, ahora muchos más que antes. Hasta los datos lo demuestran, ya que ahora mueren más periodistas asesinados que en otros periodos históricos. Por ello, deberíamos reflexionar que no vamos en la buena dirección.

Erik Encinas [Twitter: @ERIKEO5555]
Licenciado en periodismo. Activista político y social. Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL