Nadie recuerda en Cataluña los altos niveles de criminalidad que ahora mismo asolan a esta región española. Solo es comparable con los tiempos del golpista y genocida Lluís Companys, donde los delincuentes campaban a sus anchas en una Cataluña sin ley. La situación ciertamente es muy preocupante y necesita soluciones urgentemente, porque también faltan efectivos y dotaciones en los distintos cuerpos de policía que permitan garantizar el orden público.
Se equivocó con su ronda palaciega y monárquica con Casado y Rivera en La Moncloa. Él no es el rey y su ámbito de negociación es la sede parlamentaria, no La Moncloa. Mucho menos si optas por la izquierda y los que le apoyaron en la Mociónde censura.
Podemos (nunca mejor dicho) ver cómo la figura de Pablo Iglesias ya se va difuminando desde su estrellato mediático de hace tan sólo cinco años, cuando su recién nacido partido político logró 5 escaños en las elecciones europeas de 2014, y recogió el acta de eurodiputado acatando la Constituciónespañola mediante la fórmula: “sí, prometo hasta que los ciudadanos de mi país la cambien para recuperar la soberanía y los derechos sociales”.
Desde el inicio se veía una relación de conveniencia pero claro, está lo que conviene al uno no le conviene al otro. En la realización de conductas y tomas de decisiones influye de una forma crucial la personalidad y muy peligroso si las conductas son de dos narcisistas, porque los dos quieren la cima.
Partiendo de la base que me da igual que gobierne el ala derecha del sistema que su versión de izquierdas o que lo haga la de centro, ya que España está como está no por culpa de un partido o una secta política determinada del régimen, sino por todo el régimen, y que en España, en sus comunidades autónomas y en sus ayuntamientos ya han gobernado los últimos cuarenta y tantos años la derecha, la izquierda, el centro y sus compañeros de cama los separatistas, y cada vez estamos peor… Dejando clara esta premisa inicial, supongo que al final el PP, con apoyo de sus esquejes naranja y verde, gobernará en Madrid, Murcia y otros gobiernos autonómicos donde aún no se ha formado gobierno, bien en primeras o segundas votaciones de investidura según el caso, o bien tras permitir que gobierne la izquierda temporalmente, tras una moción de censura o bien convocándose nuevas elecciones. Todas estas posibilidades, y alguna más, se han hablado ya en las mesas de negociaciones entre el Partido Popular, Ciudadanos y el PP verde, y lo tienen todo planeado desde hace tiempo y las opiniones de los españoles, incluidos sus propios votantes, se la refanfinfla.
Los dirigentes de Ciudadanos y buena parte de la sociedad española se han indignado y han manifestado su repulsa tras los ataques verbales y físicos experimentados por las representantes del partido naranja que fueron insultadas, zarandeadas, escupidas y amenazadas durante la manifestación del Orgullo de este año. La imagen de Inés Arrimadas rodeada de una turba vociferante y hostil que puso en peligro en determinados momentos su integridad física ha conmocionado al país y ha abierto de nuevo el debate sobre la ideología de género y su papel en la política española.
La vieja dicotomía entre universidades públicas y universidades privadas sigue en vigor. Ambos tipos de universidades han surgido como setas y amenazan con convertir a la mayoría de los españoles en titulados universitarios, carentes una buena parte de ellos del menor interés científico, académico e incluso cultural.