Están apareciendo últimamente partidos nuevos, que seguramente son necesarios, para rejuvenecer la anquilosada clase política que tenemos, y nuevos cargos públicos, algunos de ellos verdaderamente esperpénticos, además de ignorantes, en términos generales, y salvo honrosas excepciones.
En Siria hay actualmente unos 5.000 yihadistas de origen europeo encarcelados, a la espera de qué van a hacer con ellos sus respectivos países. Lo de origen europeo se refiere principalmente al lugar de donde partieron y a lo que pone en sus documentos de identidad, no tiene que coincidir necesariamente con un largo vínculo cultural ni familiar con Europa, Uds ya me entienden…
Una cuestión muy interesante para entender la política es elucidar cuáles son las verdaderas motivaciones de la actuación de los políticos, las razones, no siempre conscientes, que les animan en sus iniciativas, propuestas y maniobras sobre el volátil y complejo tablero en que se mueven. De entrada, muchas de sus acciones carecen por completo de lógica, sentido de la realidad, coherencia, valor moral y, por supuesto, de relación alguna con el bienestar, la prosperidad o la seguridad de sus votantes. Consideremos, sin ir más lejos, el presente panorama de la vida pública española, un endiablado torbellino de partidos dirigidos por personajes que consumen su esfuerzo y su tiempo en banales juegos de alianzas, contradicciones, conspiraciones, engaños y comedias ante las cámaras y los micrófonos mientras la parte saludable de nuestra sociedad, ajena a sus absurdas piruetas, pugna por producir los bienes y servicios que necesitamos, por desenvolverse en el feroz escenario de la competitividad global y por sacar adelante a sus familias mientras paga con su elevado esfuerzo fiscal los caprichos divisivos, la venalidad reiterada y los despilfarros electoralistas de sus representantes elegidos en las urnas.
Con el auge del separatismo y su extensión del odio por el territorio nacional han surgido multitud de ideas para paliar la locura de los secesionistas, para hacerles ver que están errados, con ideas más o menos acertadas.
En muchas ocasiones he afirmado que Pedro Sánchez es más tonto que largo pero estoy llegando a la conclusión que quizá me haya excedido en mi apreciación. Me explico. Desde luego está claro que Pedritono es muy inteligente y ello lo deja patente con infinidad de detalles cotidianos, pero, ¿cómo ha llegado Pedro Sánchez hasta aquí?
Hoy hace exactamente un año falleció mi abuela materna y, con ella, una pequeña parte de mí pero también de la Historia de España, como la terrible guerra entre hermanos que tanto hizo sufrir a los hoy nonagenarios de uno y otro bando. Sitiada en el Santuario de la Virgen de la Cabeza por los que entonces llamaban rojos, mi abuela vio allí morir a un hermano de sed, vivió durante meses sin apenas agua ni comida y se salvó gracias a la ayuda del Capitán Cortés y a los víveres del Capitán Haya, sí, ese cuyo nombre quisieron borrar de una calle de nuestra capital. Pero, ¿quién de nuestros lectores millennials y padres de los mismos no ha escuchado más de una vez a sus antepasados un recuerdo similar, fuera del bando que fuera? ¿Triste, verdad?
Una vez finalizadas las elecciones Autonómicas y Locales, y dado que para la gobernabilidad no es válida la formación política que mayores votos haya obtenido, se precisa de pactos con otras formaciones políticas para alcanzar las mayorías absolutas que generen gobiernos estables.