Regularización de inmigrantes a la carta
El pasado día 14 de abril, me personé para hacer un envío en una oficina de Correos, donde cada vez las colas son más insufribles. Mientras esperaba, me fui enterando de los motivos.
El pasado día 14 de abril, me personé para hacer un envío en una oficina de Correos, donde cada vez las colas son más insufribles. Mientras esperaba, me fui enterando de los motivos.
La historia, y la política, suelen castigar con dureza a quienes confunden sus deseos con la realidad. Resulta curioso observar cómo hay una situación que suele repetirse de manera cíclica. Imagino que de ahí viene el pensamiento de que “la historia se repite”. Y no es que se repita, es que los seres humanos acabamos por parecer meras fotocopias de originales lejanos, y más brillantes, visto lo visto…
Una de las mejores películas del siglo XX y de todos los tiempos es, sin duda alguna, “El Padrino” (1972). Está basada muy fielmente en una novela que retrata el funcionamiento y la mentalidad de los mafiosos, específicamente sicilianos. Pues resulta que esta película me vino a la cabeza tras las primeras horas del ataque yankee-sionista a Irán.
Ante el desvelamiento público de los Archivos Epstein podemos encontrar varias posturas. Unos dicen, bien documentados, que esos festivales degenerados que celebran los miembros de las élites dirigentes siempre se han celebrado: basta consultar las fuentes romanas, por ejemplo. Y tienen razón.
Tras el trágico accidente ferroviario del tren de alta velocidad en Córdoba, asistimos a una representación en la cual se interpretan varias escenas superpuestas y que se solapan las unas a las otras. El horror que viven las familias de las decenas de fallecidos; la investigación sobre las causas concretas del accidente; el reparto de presuntas responsabilidades; el cruce de acusaciones entre los políticos; la construcción del relato; etc.
La verdad es que los españoles, los europeos, y en general toda la humanidad debe darle las gracias al actual presidente de los EEUU, al Sr Donald Trump, porque por fin desde hace décadas un alto dirigente occidental se digna a hablarle a la gente corriente, y desde redes sociales leída directamente por gente corriente, como si fueran personas adultas y no menores de edad.
La frase “No queremos ser carne de cañón” (Wir wollen keine Kanonenfutter sein) está siendo coreada por miles de jóvenes alemanes que observan, pasmados, cómo la política belicista del gobierno alemán les quiere persuadir para que contemplen la guerra como algo deseable.