20N25: la fuerza de la nostalgia
Hace ya 50 años de la muerte de Francisco Franco y con ello la extinción de su régimen político. Y sin embargo, a día de hoy sigue siendo motivo de debates, disputas, interpretaciones, etc.
Hace ya 50 años de la muerte de Francisco Franco y con ello la extinción de su régimen político. Y sin embargo, a día de hoy sigue siendo motivo de debates, disputas, interpretaciones, etc.
Hace poco el diputado de ERC, Gabriel Rufián, muy conocido por sus performances y por publicar sus ocurrencias en X, sorprendía a más de uno afirmando que sí, que la inmigración es un problema, que es necesario que la izquierda hable de ello, que solo hace falta escuchar a la gente normal de los barrios para saber que eso es un problema grave. Nada mal para alguien que muy poco tiempo antes lo negaba todo y atribuía a la malvada ultraderecha un discurso totalmente falso e irreal. Parece que ya no lo es tanto…
Hay un tema ahora mismo del que apenas leeremos titulares pomposos, que tiene que ver con una empresa estatal, ahora abocada a una gran transformación. Pero empecemos con un ejemplo para situarnos: ¿Se acuerdan de las pizarras en las aulas, con sus tizas y sus borradores? Ahora se apuesta paulatinamente, por pantallas digitales gigantes. Los tiempos cambian, pero los profesores siguen siendo profesores y los alumnos, alumnos.
Vivimos en una especie de simulación, eso es lo más lógico que se me ocurre. Porque si me dicen que todo está siendo una inmensa broma pesada, tal vez me enfade, pero decididamente tampoco lo descartaría. Y es que quiero hablar de la enésima “misión humanitaria” con la que nos han regalado nuestras vedettes habituales: corrección política cubriendo promoción personal con electoralismo con un alto grado de pureza. Servir en caliente.
El miércoles 10 de septiembre ocurrieron varios eventos de importancia política. Por un lado, la mujer del presidente del gobierno, Begoña Gómez, declaró durante apenas cinco minutos ante un juez por un caso de malversación de caudales públicos. Mientras tanto, el gobierno que preside su marido, Pedro Sánchez, perdía la votación para aprobar la reducción de la jornada laboral hasta las 37 horas y media, con lo votos en contra del PP, VOX y Junts.
De manera cíclica suele haber debates bizantinos en las redes sociales. Bizantinos quiere decir que carecen de utilidad y sin poder llegar nunca a ninguna conclusión práctica, en los que todos se pierden en detalles vacíos, que no aportan nada. Dicho esto, recientemente se volvió a poner sobre el tapete el asunto hispanista. Parece ser que entre las masas de inmigrantes que llegan en un aluvión imparable a España habría dos categorías: deseables e indeseables.
“Bienaventurados los mansos, porque ellos heredarán la tierra”.
Mateo 5:5
El Gran Reemplazo existe. Es real. Es la lógica del Capital. No hay motivaciones raciales, sino económicas. No es una conspiración judía, musulmana, masónica o algo así, sino algo tan simple como el tráfico de esclavos hacia la gran urbe que es Europa. Naturalmente, estos esclavos no son como los europeos: no piensan en vacaciones o en sindicatos, sino en mejorar y en asentar a sus familias. Los europeos no tienen hijos suficientes y no quieren renunciar a algunos logros sociales, luego el reemplazo puede ser inevitable. La única solución a corto plazo: cierre de fronteras.