¿Perdón por existir?
Desde México se ha pedido, otra vez, que desde España se pida perdón “por las violencias cometidas contra las poblaciones indígenas durante la colonización”. Es decir, por algo que pasó hace unos 500 años.
Desde México se ha pedido, otra vez, que desde España se pida perdón “por las violencias cometidas contra las poblaciones indígenas durante la colonización”. Es decir, por algo que pasó hace unos 500 años.
Desde que el hombre puso el pie en el polo sur en 1911 (y en el norte dos años antes), ya se podía decir que todo el planeta había quedado “descubierto”, es decir, que por primera vez en la historia ya no quedaban apenas nuevas fronteras por atravesar en geografía.
Putitas mediáticas alquiladas/vendidas al mejor y multimillonario postor. "En nuestro actual momento global, cada historia es una historia climática y cada historia, singular y colectivamente, tiene el potencial de abordar las amenazas a las que se enfrenta nuestro hábitat planetario compartido“). Así predica la internacional Earth Journalism Network (EJN), una "organización ambientalista" que hace de puente entre multimillonarios y periodistas.
Diariamente nos llegan noticias de apuñalamientos, y no solo uno al día: En las redes sociales ya se publican cotidianamente “Apuñalómetros” con siniestros ránquines por ciudad, con sus muertos y heridos.
A estas alturas a nadie le puede llamar la atención que todo el mundo, en todo el planeta, lleve encima un smartphone. Y que 9 de cada 10 personas con las que nos cruzamos por la calle lo estén usando en ese momento. Y peor aún, cuando vemos no a uno sino a muchos descerebrados usándolo en el coche, en marcha. Es así, es la realidad actual.
Si a alguien le ha chocado o indignado el título de este artículo es que no conoce ni la política (con minúsculas, el politiqueo, más que la política) en general, ni a los partidos políticos del sistema, entre ellos, por supuesto, el Partido Popular, en particular.
Parece ser que, en algún país de América, tirando hacia abajo, hay una especie de dictador que ha convocado elecciones (para engañar, su maldad no conoce límites), las cuales ha ganado. Pero nos dicen que ha hecho trampas (lo ven, es malo), que el pueblo lo rechaza unánimemente y que está saliendo a la calle para luchar por su libertad, la justicia, la igualdad, la fraternidad y todo eso.