Maduren

Parece ser que, en algún país de América, tirando hacia abajo, hay una especie de dictador que ha convocado elecciones (para engañar, su maldad no conoce límites), las cuales ha ganado. Pero nos dicen que ha hecho trampas (lo ven, es malo), que el pueblo lo rechaza unánimemente y que está saliendo a la calle para luchar por su libertad, la justicia, la igualdad, la fraternidad y todo eso.

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Por supuesto, los medios de comunicación generalistas, masivos y habituales nos informan sobre esta canallada del infame dictador. Nos brindan imágenes de la represión, de lo mal que lo pasan, etc. Nuestros políticos condenan las acciones de ese despiadado régimen, desde la derecha a la izquierda.

Bien, esta película ya la he visto otras veces. Normalmente se trata de personajes que nunca, pero nunca, tienen buenas relaciones con los Estados Unidos de América. Ya saben, ese país al que le preocupan mucho los regímenes dictatoriales que no controla. Los que controla, todo bien, circulen, aquí no hay nada que ver.

Rusia Hoy

No puedo saber a ciencia cierta qué ha sucedido exactamente en Venezuela: cada uno me explica una versión totalmente diferente y contradictoria. El Sr Maduro no sé qué hace, bueno o malo, dejando de lado si me cae bien o mal (no muy bien).

Esta película, donde prima el contenido emocional y donde nadie, absolutamente nadie, nos explica con calma la realidad de la situación, donde se prefiere movilizar el sentimiento de unas masas sin ninguna formación política, preparándolas para que asientan ante algún posterior bombardeo o asesinato de los “malos”, haciéndolas participar como palmeros del saqueo y destrucción de cualquier país… suele seguir así:

Apuestas Deportivas

- Las movilizaciones colapsan al gobierno y éste cede a las demandas.
- Las demandas suelen ser la sustitución de un gobierno por otro.
- Tras el cambio de gobierno, la “comunidad internacional” (Occidente) aplaude el retorno de la libertad a ese país.
- El nuevo presidente y su gobierno son tan o más hijos de puta que el anterior, pero son los hijos de puta de los "buenos”.
- Ese país, controlado por los Estados Unidos, ya no los vemos en los medios y nadie dice nada más. Fin. The End.

Señores, maduren. En política, ya sea nacional o internacional, solo cuentan las relaciones de poder. Ser bueno o malo, justo o injusto, es lo de menos.

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Israel puede cometer un genocidio porque puede y los palestinos no pueden hacer nada porque carecen de medios. Maduro tiene petróleo, a Rusia y China detrás y seguramente a una buena parte del pueblo. Ídem en Siria (¿recuerdan cómo nos vendían lo malo malísimo que era Bashar Al-Assad, cuando se enfrentaba contra yihadistas rebanacuellos?). Por no hablar de lo que pasó en Ucrania en 2014, que está en la base del actual conflicto.

Nadie les hablará de Turkmenistán, ni de Arabia Saudí, ni de Brunéi o del Congo. Ni de la presidencia a dedo de Von der Leyen en Europa. Ni de que en USA sólo hay dos partidos únicos, donde es habitual disparar a políticos en mítines. Nadie les dirá palabra sobre aquellas democracias hipercorruptas que cuentan con el beneplácito estadounidense.

Occidente sigue queriendo tutelar lo que sucede en tal o cual país en virtud de sus intereses particulares, de los negocios de ciertas élites. Llámenlo como quieran, pero es mero paternalismo o colonialismo tratar a algunos pueblos como si fueran incapaces de dirigir su propia vida.

En el caso de Venezuela se plantea la elección de bando: ¿globalismo o multipolaridad? ¿País petrolero controlado por EEUU o por el Estado venezolano? Hace muchos años que Washington bloquea y sanciona a Maduro, y boicotea a la empresa estatal Petróleos de Venezuela, SA (PDVSA), que posee las mayores reservas petrolíferas del mundo (el 20% del total).