¿En qué partido están?; por Alejo Vidal-Quadras

Una de las características de nuestro sistema de partidos es la desideologización de las cúpulas. La falta de competencia interna para ocupar los puestos de máxima responsabilidad orgánica y para integrar las candidaturas electorales, fruto de la financiación pública y de la falta de democracia de los procedimientos, conduce a direcciones compuestas por burócratas ajenos al debate de las ideas y sólo atentos a la gestión del poder y a su conservación. Este cuadro perverso ha producido un efecto curioso en el actual panorama político español: la deriva izquierdista de los equipos rectores tanto del PP como del PSOE. Este desplazamiento no es la consecuencia de una revisión meditada de los fundamentos conceptuales y morales de las dos formaciones, sino de su respectiva adaptación oportunista al clima de opinión reinante en nuestro país a causa de la crisis y los dramas sociales asociados. Así, deseosos de seguir la evolución de las encuestas, la jefatura de partido del PP se ha trasladado del centro-derecha al centro-izquierda y la del PSOE del centro-izquierda a la izquierda con ribetes anti-sistema. Ambas coinciden, además, en el sostenimiento a toda costa de un Estado demasiado voluminoso, complejo e ineficiente en detrimento de la sociedad civil. Las brutales y confiscatorias subidas de impuestos del Gobierno y la nueva propuesta fiscal de Rubalcaba "para que paguen los ricos" son buena muestra del fenómeno en cuestión.


















