Ser cristiano no está de moda; por Edgar Sánchez Agulló
Edgar Sánchez Agulló | Me hace muchísima gracia oír a todos esos progres de salón (los mismos que se jactan a todas horas y permanentemente de ser de izquierdas pero viven arropados por la Visa Oro y el abogado de papá) repudiar sistemáticamente y por costumbre todo aquello que les huela o tenga relación alguna con actos o liturgias derivadas de la religión cristiana. En los últimos tiempos, parece de lo más chic entre los titiriteros del sistema tildar todo lo relacionado con el catolicismo de arcaico, anticuado, caduco y, en algunos casos si me apuran, hasta mojigato. Reconocer nuestra cristiandad, hoy por hoy, parece que no viste. No es fashion. Expresar públicamente nuestra fe católica, no está de moda.














