Asistimos estos días impávidos, con un cierto cariz perdido entre la desafección habitual y algunas gotas de indiferencia a la no por previsible menos sentida autodisolución del enésimo proyecto revolucionario que, en los últimos años, intentó enarbolar bandera en el panorama político patriótico-identitario de nuestro país: la Mesa Nacional por la Revolución.
La publicación del completo y brillante informe sobre la política fiscal que conviene a España de la Fundación FAES reitera y confirma lo que muchas voces de expertos y de dirigentes del Partido Popular llevamos diciendo desde hace año y medio: que la brutal subida de impuestos directos implantada por el Gobierno es un error monumental, que castiga injustamente a las clases medias y que agrava la recesión. Un incremento significativo de los tributos sobre los beneficios de las empresas, la renta de los individuos y los rendimientos del capital son dardos en el corazón del crecimiento económico, sobre todo en épocas de crisis, y dañan gravemente a los dos motores de la prosperidad y del empleo que, como es bien sabido, son el ahorro y la inversión. El hecho de que el centro de elaboración de pensamiento de la formación que apoya al Ejecutivo emita un juicio tan implacable sobre su política fiscal es realmente llamativo.
Doctor por la Universidad de Salamanca. Teniente Coronel de Infantería. Escuela de Guerra del Ejército de Tierra. Departamento de Operaciones y Logística.
Doctor por la Universidad de Salamanca. Teniente Coronel de Infantería. Escuela de Guerra del Ejército de Tierra. Departamento de Operaciones y Logística.
Nunca entenderé la patológica obsesión que tienen las religiones con la mujer. No fue menor en los tiempos más salvajes del cristianismo, ni tampoco en las ortodoxias judías y en el islam dicha obsesión llega al paroxismo. A pesar de que la mujer tiende a un nivel profundo de espiritualidad y su pulsión de creer es intensa, la mayoría de los dioses la han discriminado ferozmente. ¿Será porque la idea de Dios ha sido fabricada por hombres? Será, no en vano casi todas las divinidades -a excepción de los matriarcados antiguos- han sido el reflejo de las sociedades misóginas que las crearon. Y así nos ha ido a lo largo de los siglos. Nietzsche se preguntaba si era el hombre un fallo de Dios, o Dios un fallo del hombre, y es evidente que la pregunta continúa sin respuesta. Pero sean uno el fallo del otro y viceversa, lo cierto es que en esa ecuación la mujer ha sido el punto y aparte, y relegada secularmente ha conformado el sector social más maltratado por la historia. Por supuesto con los niveles de discriminación interactuando sin piedad: raza, pobreza, zonas, guerras... Pero siempre detrás y/o bajo el hombre.
En Enero de 2013 escribí en Estrella Digital este artículo "La puta del 5º y el butanero". Era un artículo en clave de humor donde denunciaba la cantidad de millones que maneja el PP sin que nadie, absolutamente nadie se planteara de donde sale tanta pasta.
Doctor por la Universidad de Salamanca. Teniente Coronel de Infantería. Escuela de Guerra del Ejército de Tierra. Departamento de Operaciones y Logística.