La manipulación de la historia; Enrique Area

Enrique Area Sacristán.
Doctor por la Universidad de Salamanca. Teniente Coronel de Infantería del Ejército español. Doctor por la Universidad de Salamanca.

Enrique Area Sacristán.
Doctor por la Universidad de Salamanca. Teniente Coronel de Infantería del Ejército español. Doctor por la Universidad de Salamanca.

Charles Taylor, "Asimetria Federal y Estado Plurinacional", Ed. TROTTA, Madrid 1999, se realiza la siguiente pregunta: ¿Hay divergencia de valores entre las distintas Regiones de España, especialmente entre Cataluña y Vascongadas en relación con el resto de Comunidades?. En cierto sentido, estas son mínimas. Parece que ha existido una notable semejanza por todo el País, que atraviesa la diferencia entre éstas Comunidades y el resto de la Nación española, cuando se trató de cosas importantes de la vida. Incluso en el caso de los valores relacionados de manera específica con la cultura política parecía existir un amplio acuerdo: respecto a la igualdad, la no discriminación, el imperio de la Ley, las reglas de la democracia representativa, la seguridad social,respecto a la violencia y las armas de fuego, y a gran cantidad de temas.

Este 11 de Septiembre se celebra en Cataluña la Diada. Según la particular reescritura de la Historia por parte de los dirigentes separatistas catalanes, se conmemora hoy, con dolor, nostalgia y llanto, la caída de la ciudad de Barcelona en la "guerra que mantuvo Cataluña contra España" y que terminó en 1714... Todo mentira.

Según Morris Janowitz, "El soldado profesional", Editorial del Ministerio de Defensa, Madrid, 1991,parece evidente que el Ejército actual ha tenido que separar su ideología profesional de sus prácticas reales. La necesidad de participar en misiones internacionales de todo tipo y el advenimiento de unas fuerzas armadas compuestas exclusivamente por voluntarios ha seguido proporcionando poderosos incentivos para limitar el tradicionalismo, la rigidez y la ceremoniosidad.

A mediados de 2013 un grupo de iluminados corsos enviaron una carta a la administración francesa solicitando no sé qué gilipollez, en todo caso ni sé su contenido ni me importa. Lo cierto es que el escrito lo redactaron en corso para dejar patente su imbecilidad y así tantear la "cuerda" socialista de Hollande sobre las pretensiones identitarias de los corsos. La respuesta de El Palacio del Elíseo fue inmediata y contundente: "El idioma oficial de Francia es el francés, ruego se dirijan a esta administración en la lengua oficial". Y punto.

En su aparente simpleza, el tuit del papa Francisco resumía un mundo de intenciones. Muchos, desde todas las orillas ideológicas, clamaríamos con él ese "war never again!, war never again!", repetido cual grito en la red. Y no sólo por defender la paz y rechazar la guerra, ya que en la historia de los conflictos, esos conceptos nunca son blanco y negro. ¿Cabía defender la paz ante Hitler? Ni Gandhi, adalid del pacifismo, promovió esa idea, porque sabía que los caminos de la paz también pueden ser siniestros. Sin embargo, cuando Francisco usa el "never again" no solo dice "no a la guerra", sino "no a la guerra, nunca más", y en el adverbio está la carga de la intención.

Estimados compañeros:
No es de todos sabido que en el s. XX, gobernó un hombre singular que podía haber solucionado el problema catalán desde sus raíces, como defiendo en mi tesis doctoral "La incidencia de los Nacionalismos excluyentes en la profesionalización de las Fuerzas Armadas" : el General Primo de Rivera.