He escrito en varias ocasiones sobre este síndrome de la ausencia del que no está, pero siempre es actual en Navidad. También se extiende este concepto de silla in visible, metafóricamente hablando, a quien a pesar de estar a nuestro lado, no es afín a nosotros o su discurso acaso sea monotemático. He conocido el caso de un hombre perdió a su compañera de vida y años después lo superó con el nacimiento de una nieta. En su mente sostenía que cada beso y caricia de su nieta era sentido doblemente y llevaba el alma y la caricia y beso de su mujer.
Te cuento cuál es el árbol de Navidad más ecológico que más te conviene, el abeto o los árboles artificiales. Durante muchos años nos han dicho que era mejor usar uno artificial pero esto puede cambiar a partir de este pequeño artículo que le da la vuelta al tema de los árboles de Navidad y pone de patas arriba a todos los ecologistas.
A día de hoy, el golpista Puigdemont sigue huido en Bélgica de la Justicia Española. No se entiende que un país teóricamente amigo de la Unión Europea proteja a delincuentes de España tan cabrones como él. No olvidemos, que este chorizo es uno de los máximos responsables de la grave situación política, social y económica de Cataluña. El muy cobarde huyó, porque no tenía lo que hacía falta para asumir el gran daño que había hecho, ya que es un canalla de los buenos, pero el tiempo coloca a cada uno en su lugar, y sin duda, tendrá el correctivo que le corresponde por realizar el Golpe de Estado de 2017 desde una de las regiones españolas más importantes de la nación.
Ya era hora de que en algún artículo me dirigiera a vosotros directamente para haceros caer en algo en lo que seguramente no habéis caído. Y es que la ley de violencia de género es realmente facha e insoportablemente heteropatriarcal. Sé que, de entrada, el planteamiento no os gusta ya que definisteis muy bien vuestra clásica imagen progre en la Transición, con aquella pana y El País bajo el brazo, y lleváis viviendo de aquel cuento desde entonces. Porque el término facha lo acuñasteis vosotros y lo aplicasteis, de hecho lo seguís aplicando, de manera muy prolija a todo aquel que no fuera exactamente como vosotros. Cierto es que tuvisteis en general un papel importante en la etapa en la que España entraba en democracia y en la que había riesgo objetivo de quedar atrapados en la dictadura. Lo que ya no se entendió demasiado bien es que, después del desastre económico de Felipe González, sumado a sus brutales corrupciones que derivaron en aquellos terremotos en los cimientos del Estado, volvierais a dar la gobernabilidad a los mismos en 2004. Claro está, el caos estaba cantado y así fue. Aquel gobierno sumió a los españoles en la mayor precariedad de los últimos 80 años, ante lo que sí reaccionasteis, impulsando el auge de lo que sentisteis podía ser la solución: el comunismo antisistema. Pero tampoco, dado que ya os habéis percatado de que quienes tanto criticaban a la casta, en cuanto han podido se han convertido en la peor de las castas, y no uno o dos, prácticamente todos ellos y ellas (fijaos que os hago el guiño del lenguaje inclusivo que tanto os gusta para que sigáis leyendo). Pero vuestra desilusión con el “sí se puede” parece que es absolutamente en vano, pues habéis vuelto a confiar, por tercera vez, en los mismos que os defraudaron en el período 1982-1996 y en el 2004-2011. Es decir, no aprendéis ni a palos.
Mentiría si dijera que existen cosas en España que fueran capaces de sorprenderme. Por desgracia ya nada me sorprende, por muy aberrante que sea la cuestión o muy detestable el protagonista del suceso. En el caso del periodista Pedro J. Ramírez, lo que diga, haga o escriba, no solo no me sorprende a mí, es que creo que a nadie puede sorprender o extrañar, sobre todo, desde que hace algunos años, tuvimos la ocasión de ver un vídeo de bastante mal gusto donde él se mostraba, como decirlo, en su faceta más indecorosa. No tengo por costumbre opinar sobre cuestiones de alcoba, pero tampoco consiento, que personas de cuya moral dudo, me den lecciones de nada, por muy de moda que se haya puesto el personaje, gracias a su nueva pareja, "miembra" destacada del lobby feminista y muy cercana al partido socialista y posiblemente responsable ultimo de que a Pedro J. se le hayan abierto de nuevo las puertas de televisión española, pulpito desde donde suelta sus excrementos dialectico con un aire de suficiencia, que lo hacen insoportable.
En mi época de profesor universitario de “derecho del trabajo y de la seguridad social” (y de los grandes expresos europeos, como añadía con sorna), siempre abogue por separar ambas ramas del conocimiento jurídico, ya que resulta evidente que los únicos que saben derecho de la seguridad social son los graduados sociales, mientras que los juristas conocemos básicamente el derecho del trabajo. Por supuesto, nadie me hizo caso alguno, ya que la ignorancia cuanto más grande es, más atrevida.
Los artífices de la imputación por las facturas falsas, fueron de Juez Mercedes Alaya y el Sindicato Manos Limpias, en el contexto cursos de formación.