Como sobrevivir a 2025. España o el totalitarismo-comunista sanchista
Estos días casi festivos, aunque para mí todos los días son fiesta, pero sorprendentemente, estoy más estresado que cuando estaba activo.
Estos días casi festivos, aunque para mí todos los días son fiesta, pero sorprendentemente, estoy más estresado que cuando estaba activo.
"Si sois fieles a Francia, si la amáis, si adoptáis sus leyes, sus costumbres, su lengua, su forma de pensar, en una palabra, si os integráis completamente en ella, no os negaremos ser de los nuestros, siempre y cuando haya una chispa de amor y no sólo un interés material en ello. Pero si sois fieles a vuestras raíces –que de por sí son respetables y que yo respeto–, si pretendéis vivir dentro de vuestras leyes, de vuestra propia moral, de vuestra cultura, entonces es mejor que volváis a casa, sino todo terminará muy mal".
Jean-Marie Le Pen, 1987
Ando mucho por las calles, ahora más bien las próximas a mi casa, dada mi “afición” a orinar frecuentemente, y está visto que salir a pasear se ha convertido en un deporte de alto riesgo.
¿Recuerdan ustedes a aquel partido catalanista llamado Convergencia y Unión, CIU, ahora travestido en no sé qué otro partido, y que comandaba el jefe de la organización criminal familia Pujol, Jorge PUJOL…, aunque yo pienso que la verdadera jefa era la llamada “madre superiora”, Marta Ferrusola, ya fallecida…?
Ha muerto Luis López Novelle. Ha muerto una figura -esta sí- verdaderamente relevante dentro del falangismo. Porque dentro de la indigencia intelectual que caracteriza a este sector político, Luis destacaba por su rigor sin tacha y por la sólida fundamentación de sus argumentos. Podíamos estar o no de acuerdo con su visión de algunas cosas -yo no lo estaba en muchísimas de ellas- pero no podíamos negar a Luis una caballerosidad a toda prueba. En un mundo regido por iletrados robaperas y por maleducados farsantes, Luis nos ofrecía un ejemplo de caballerosidad, en el sentido más estricto y justo de esta cada vez más devaluada palabra. Exasperante a veces, siempre claro en sus explicaciones y siempre intachable en su postura, Luis nos había enseñado los instrumentos ideológicos para hacernos capaces -incluso- de rechazar sus propias conclusiones. Esa será siempre su herencia inolvidable.
Hecho 1: Hace algún tiempo compartí en mis redes sociales un hermoso cuadro de Emile Corsi, La arpía (1875). Siempre me ha gustado mucho el estilo prerrafaelita y suelo disfrutarlo. En este caso, caí en un engaño, ya que este autor nunca ha existido. Un usuario de X me reveló la verdadera identidad del tal Corsi, el cual no era sino una simple Inteligencia Artificial (IA). Acostumbrado como estaba a la torpeza de esa tecnología, cuyas imágenes o contenían graves errores o carecían de alma, me engañó la belleza y perfección de una imagen que parecía realmente genuina.
Que la mayoría de los políticos son corruptos, es algo del dominio público, sobre todo aquellos que han hecho de la política su profesión, pues carecen de ocupación alguna, o sus ocupaciones previas no les permiten enriquecerse como la política.