Sobre padres, buenos modales y otros usos de conducta ordenada; por Nacho Toledano

La extrema izquierda nos ha puesto de moda. La Bandera Negra está de moda por obra y gracia de este peculiar sector político. Una ultraizquierda marginal, y marginada, que se caracteriza no sólo por una violencia extrema en sus actuaciones públicas, sino por un más que marcado semianalfabetismo político. Dicen cosas muy raras –ahora están intentando cargarnos el mochuelo de su propio vandalismo durante el 22-M- y sus análisis políticos son extremadamente lineales y escandalosamente toscos. Por eso mismo, tienen gracia. Porque cuando la izquierdona se pone seria, y sus voceros aventuran teorías sobre nuestros –según ellos- verdaderos fines políticos o sobre –según estos mismos intelectuales- nuestra verdadera ideología, no puedes evitar reirte. Sobre todo cuando renuncias a analizar seriamente lo que dicen y te dejas llevar por el buen humor y por el sano cachondeo.


















