Mujeres y vacas

Llegan los fanáticos islamistas de Boko Haram, ofrecen intercambiar veinte mujeres por ochocientas vacas y el mundo civilizado se rasga las vestiduras. ¡Qué salvajes!, gritan las gargantas y las conciencias se remueven asqueadas ante tamaño atraso feudal. Sin embargo, ¿a qué vienen tantos aspavientos?, ¿de qué nos sorprendemos? Por supuesto, comparto la repugnancia por estos salvajes perdidos en el Medioevo islamista, con la cabeza hueca llena de ideas violentas, secuestradores de niñas, asesinos de inocentes, y en los ratos libres, negociadores de vacas por mujeres.

















