España es racista
España es un país tremendamente racista y nadie podrá negarme las evidencias. Solamente hay que seguir las noticias para verlo.
España es un país tremendamente racista y nadie podrá negarme las evidencias. Solamente hay que seguir las noticias para verlo.
La movilización de la sociedad en Occidente debe tener en cuenta su elevado grado de fragmentación. Cada segmento de edad, cada grupo étnico, cada clase social, cada sensibilidad política quiere ser respetada y tenida en cuenta. Cada vez que los gobiernos, los nominales y los de verdad, se ven en la obligación de convocar a los ciudadanos para que marchen como una sola voluntad, han de tenerlo en cuenta.
¿Ocurrirá el próximo sábado 24 de septiembre de 2022 un gran evento que nadie jamás podrá olvidar?
Desde que tengo uso de razón siempre he escuchado y visto unos problemas que ahora, con 50 años, sigo viendo y escuchando con la misma insistencia y fervor, aunque hayan cambiado algunas formas.
Ha saltado a los medios que el pasado mes de junio un dúo de humoristas rusos, Vovan y Lexus, le gastaron una broma al alcalde de Madrid, José Luis Martínez-Almeida, cuando le hicieron creer que le estaba llamando el alcalde de Kiev.
Normalmente en épocas de crisis siempre se ha hablado de otoños calientes pero en esta ocasión, y no sé muy bien si por la tontería del cambio climático o por la falta de gas, creo que lo más apropiado será hablar del frío otoño que se avecina.
El relato mántrico y único de la izquierda es que Francisco Franco Bahamonde acabó con la democracia en 1936, dando por hecho de manera incuestionable que en 1936 había democracia. Cierto es que Franco comenzó un golpe de estado el 18 de julio de 1936 contra el gobierno del Frente Popular que gobernaba España desde febrero de ese mismo año. Pero una cosa es que el Capitán General de Canarias tuviera la intención de derrocar el gobierno de Azaña y otra muy diferente es que dicho gobierno fuera democrático y practicara la democracia.