No hay retaguardia
Un año después del inicio del conflicto en Ucrania, tras el cual el nivel de histeria y de propaganda parece haberse apaciguado un poco, ya podemos constatar una cosa con seguridad: no existe la retaguardia en Occidente.
Un año después del inicio del conflicto en Ucrania, tras el cual el nivel de histeria y de propaganda parece haberse apaciguado un poco, ya podemos constatar una cosa con seguridad: no existe la retaguardia en Occidente.
Suprimida la presunción de inocencia del varón, hoy, en España. Y la tutela judicial efectiva. Y la igualdad ante la ley. Jurídicamente, tal. Éticamente, finisterre: esencializada la bondad como algo exclusivamente femenino y todo lo masculino deshumanizado y tributando como tara, defecto o espanto. Todo. Del varón domado al varón castrado. Pero las cosas son muy otras. Sin el hombre, la mujer nunca hubiera salido de la cueva
Firma, rúbrica y marchamo de la Agenda 2030 mediante. O la transhumana/posthumana Avatar 2045. Feroces y feraces dictaduras ya sin disimulo alguno y con patéticos embozos "democráticos" cubriendo la cosa. Dictaduras ( de género, por ejemplo) donde todo se encuentra hiperlegislado ( ora leyes siniestras, ora leyes grotescas), pura arbitrariedad en la mayoría de las ocasiones y la nomenklatura de linaje bolche - viviendo a cuerpo de rey emérito y tú en la puta subsistencia -se salta lo legislado por ella misma. Dictaduras donde eres perseguido, acosado, señalado, despreciado, violando tu integridad física y mental, sin soberanía personal o nacional, incluso criminalizado institucionalmente, al expresar una opinión o un punto de vista que no encaja con el mendaz relato oficial/gubernamental de los hechos. Multado, detenido, e incluso al talego por ello. Dictaduras donde vas a ir necesitando un permiso para casi todo. La mayor y peor dictadura, indudablemente, de la historia de la humanidad.
Hace algunos días mi vecino me mostró su factura del gas, a través de su teléfono móvil. Ya no recibe apenas documentos en papel a través de Correos, por lo cual los buzones de los portales y las casas creo que ya están empezando a quedar obsoletos… Ese vecino me comentó indignado el importe exagerado de la misma: 250 euros en un mes.
No se sabe exactamente cómo ni cuándo ocurrió pero Pedro J. Ramírez murió lentamente sin que nadie se enterara y lo más triste, sin que nadie lo echara de menos. Pedro J. Ramírez fue uno de los mejores periodistas de España y uno de las cinco personajes que yo admiraba pero evidentemente el paso de los años deja heridas, cicatrices y secuelas que sin duda las más terribles son las que no se ven por estar ocultas por la caja craneal. Sus efectos son la degeneración senil, paso previo a la triste demencia senil.
Antes que nada, muestro todos mis respetos por quienes fallecieron o enfermaron y por sus familiares.*
Desde el 1 de enero de este año 2023 los extranjeros ya no pueden comprar una primera residencia en Canadá. Excepción hecha de segundas residencias (millonarios welcome), extranjeros residentes y refugiados. Esta fue la una de las promesas del actual primer ministro canadiense, Justin Trudeau, para su reelección en 2019.