Hace tiempo saltó a la los medios de comunicación esta noticia: “El jefe de la policía de Sabadell retiraba las multas a familiares y amiguetes del Alcalde Bustos”.
No sé si me estoy volviendo gilipollas o simplemente es que nací demasiado pronto y por tanto voy un paso por delante de esta patética España. Seamos serios, ¿dónde está la noticia?, ¡¡¿qué el Alcalde de Sabadell no paga ninguna multa del Ayuntamiento?!!.
Doctor por la Universidad de Salamanca. Teniente Coronel de Infantería. Escuela de Guerra del Ejército de Tierra. Departamento de Operaciones y Logística.
Resumen: Muchos oficiales consideran que su carrera no es solo un trabajo, sino que cubre una misión especial. Dado que la sociedad civil y sus líderes políticos dependen tanto del consejo y la competencia de los oficiales de carrera, se produce una fuente de tensión ya que se da preferencia a los valores comerciales y económicos y al éxito en los negocios, incluso con la cultura del pelotazo, impensable e imposible en el ámbito militar.
Una de las características de nuestro sistema de partidos es la desideologización de las cúpulas. La falta de competencia interna para ocupar los puestos de máxima responsabilidad orgánica y para integrar las candidaturas electorales, fruto de la financiación pública y de la falta de democracia de los procedimientos, conduce a direcciones compuestas por burócratas ajenos al debate de las ideas y sólo atentos a la gestión del poder y a su conservación. Este cuadro perverso ha producido un efecto curioso en el actual panorama político español: la deriva izquierdista de los equipos rectores tanto del PP como del PSOE. Este desplazamiento no es la consecuencia de una revisión meditada de los fundamentos conceptuales y morales de las dos formaciones, sino de su respectiva adaptación oportunista al clima de opinión reinante en nuestro país a causa de la crisis y los dramas sociales asociados. Así, deseosos de seguir la evolución de las encuestas, la jefatura de partido del PP se ha trasladado del centro-derecha al centro-izquierda y la del PSOE del centro-izquierda a la izquierda con ribetes anti-sistema. Ambas coinciden, además, en el sostenimiento a toda costa de un Estado demasiado voluminoso, complejo e ineficiente en detrimento de la sociedad civil. Las brutales y confiscatorias subidas de impuestos del Gobierno y la nueva propuesta fiscal de Rubalcaba "para que paguen los ricos" son buena muestra del fenómeno en cuestión.
Josep Antón Durán i Lleida se pasea de vez en cuando por el extranjero para hacerse fotos. Va aquí y allá y posa. Siempre hay un líder político de otro país que se presta incauto a la instantánea sin saber que el personaje al que estrecha la mano es totalmente irrelevante en España y en el resto del universo. Esta vez le ha tocado a un atribulado Pier Luigi Bersani, que se las ve y se las desea para no ser engullido por la vorágine imposible en que se ha convertido Italia tras las últimas elecciones. El presidente de la Comisión de Asuntos Exteriores del Congreso gracias al masoquismo complaciente del Gobierno del PP se desplazó a Roma la semana pasada para su habitual sesión de autopromoción inane. No satisfecho con hacerle perder el tiempo al por ahora fallido primer ministro italiano, se ha permitido pontificar sobre los peligros de una posible "grillización" de nuestra vida pública y sobre la necesidad de cambiar de estrategia económica en la Unión Europea. En cuanto a la primera advertencia, se necesita ser cínico para prevenir contra el populismo cuando su partido y él mismo representan desde hace décadas la peor cara del oportunismo, la corrupción y la desfachatez de una casta dirigente que nos ha arrastrado a la crisis por su irresponsabilidad y su despilfarro.
Cuando los tribunales se sitúan por encima del Parlamento, del consenso político y de la voluntad ciudadana de una nación, enfrentada a un conflicto de soberanía con el Estado, es evidente que hablamos de tribunales de ocupación. Por supuesto sus resoluciones se encuadran en el marco legal, no en vano las leyes están hechas por el Estado. Pero el hecho sustancial es que Catalunya sufre reiteradas sentencias que se burlan de la decisión mayoritaria de su pueblo y cercenan su voluntad política, y el resultado final es un país que no puede tomar decisiones en materias relevantes para su supervivencia. Ni tan sólo cuando el consenso social llega a tales niveles que Catalunya puede presentar mayoría parlamentaria, mayoría social e incluso, como pasó con el Estatut, mayoría en referéndum. Es igual que se pongan de acuerdo los partidos, que lo aprueben los parlamentos, que cuente con la complicidad de la inmensa mayoría social, es igual todo porque, incluso superando las cámaras parlamentarias, siempre quedarán los tribunales para matar aquello que ha quedado vivo. Y a todo ello se le puede llamar legalidad, pero es la legalidad de un desprecio profundo y una violencia institucional, en definitiva, la legalidad de una ocupación.
Los recortes brutales a los derechos de los trabajadores españoles en las últimas medidas represivas del gobierno deben tener su justa respuesta.
Ante semejantes ataques los trabajadores deben emplear todos los medios a su alcance. La huelga es un derecho regulado y garantizado por la Constitución. Pero ejercer el derecho de huelga con los preavisos preceptivos y con el cumplimiento de los servicios mínimos disminuye, elimina, la fuerza de los propios trabajadores.
Hoy voy a entrar al trapo, ¿Te imaginas a Israel financiando las armas de los Palestinos o fabricando los misiles Qassam para que Hamas se los devuelvan por el aire?. Esto seria una bella historia de Gila pero imposible de creer.