Populismo

Oriol Junqueras es un político serio y relevante, y su apoyo a la estabilidad del Govern es tan leal como necesario para el proceso que Catalunya ha emprendido. Pero cuando va a Bruselas e insinúa que puede parar al país durante una semana, saltan las alarmas. ¿Se ha vuelto antisistema, quiere cargarse la economía catalana, imita el estilo cupero?..., porque se trata de una propuesta más propia de Cañamero que de un partido central y centrado. Y si tal propuesta se hace en Bruselas, donde habría que ir a seducir a los europeos y no a asustarles, la cosa es más preocupante. Sin embargo, y conociendo a Junqueras, es probable que sea uno de esos símiles didácticos, propios de su talante académico, que no le ha salido bien. Y por sus matices posteriores, la cosa debe ir por aquí.


















