He leído hoy en prensa que quieres quitar a los "pater", como apoyo espiritual, a los soldados de los Ejércitos, entre los cuales me encuentro con el empleo de Teniente Coronel, aunque en la explicación de tus razones se encuentren, perdóname la irreverencia, y si es que las hay, mil y una puerilidades, en el más benigno de los casos.
El antimilitarismo de la progresía es, como la mayor parte de las actitudes negativas, un implícito reconocimiento de la superioridad de aquello que se impugna. Nada ilustra mejor esta afirmación que el apresuramiento con que los antimilitaristas adoptan las formas y los modos más banalmente castrenses, en cuanto se ven en posición propicia para hacerlo.
Según Jorge Vigon, solo el que manda ha de hacerlo también dentro de límite de sus atribuciones en virtud de aquella ordenación en que juega; y las ordenes han de recaer sobre cosa lícita y permitida.
Basado en Charles. D. Tarlton, "Asimetria Federal y Estado plurinacional", Ed. TROTTA, Madrid, 1999
El concepto de federalismo ha sido una importante panacea en el pensamiento político occidental para una increíble serie de problemas: desde la creación de nuevos estados-nación o la provisión de gobiernos en áreas metropolitanas, hasta la creación de organizaciones ideadas para prevenir las guerras internacionales. El federalismo ha sido una especie de respuesta universal para la superación de los problemas de la diversidad y la disparidad en interés de la armonía y la unidad. Siempre que los acontecimientos parecían exigir la cooperación y la coordinación, mientras que los intereses y las inquietudes insistían en la preservación de la diferencia y la diversidad, la respuesta ha sido, casi infaliblemente, alguna forma de federalismo. Es pues en esta relación donde tiene especial importancia la clara comprensión de los puntos fuertes y débiles, de los beneficios e inconvenientes, de la previsibilidad y las sorpresas del federalismo.
El pasado 18 de julio de 2013 Mediterráneo Digital daba a conocer la noticia de mi cese por escribir un artículo apoyado en la Ley de Derechos y Deberes del Militar Profesional y en el artículo 8º de nuestra Constitución. Dicho cese fue, como ha demostrado el tiempo, a día de hoy sigo disponible, un castigo y un aviso a navegantes para que nadie se "atreviera a decir nada", dadas las circunstancias en las que se produjo.
En 1906, tres años después de la muerte de Sabino Arana, el fundador del PNV, un sacerdote capuchino navarro, Evangelista de Ibero, publicó un folleto titulado Ami Vasco. Es un texto corto y sencillo, según Díaz de Herrera, donde en forma de preguntas y respuestas se recoge el catecismo nacionalista, revelando de forma contundente cuáles son las verdades y cuáles las mentiras acerca del problema vasco.
Es notable la aceleración de la expansión de los movimientosnacionalistas catalán y vasco en estos últimos años. Este espectacular auge no es sólo fruto de la labor realizada en los años precedentes en el ámbito político por unos gobiernos centrales poco acertados en sus decisiones con respecto a los nacionalismos. Los catalanes y vascos han conseguido cohesionar a sus seguidores en torno a un programa, integrar los movimientos en la legalidad vigente dentro del sistema político de la democracia, aumentando las cotas de poder mediante una estrategia política autónoma en la que la exaltación de los derechos colectivos de "los pueblos oprimidos" ha sido la piedra angular del adoctrinamiento de la población, construyendo una eficaz organización de los partidos nacionalistas como núcleo de una amplia red de iniciativas y asociaciones político-culturales, así como dando a conocer y, en gran parte, implantar el nacionalismo fuera de los núcleos de población donde antes eran minoritarios. Pero, junto con estos factores, la historia de los movimientos nacionalistas revela que éstos dependen a su vez de otra serie de factores. En la jerga sociológica es la alteración de la estructura de oportunidades políticas, BILDU es una de ellas, la que condiciona el desarrollo de la acción colectiva de los movimientos sociales.