Al 'listo' de Moncloa: 'gilipollas, mamahuevos, nulidad, baboso, borrico, inepto, torpe, imbécil, tontiloco, inútil, infeliz...'.

Los nacionalistas catalanes, sordos a cualquier razonamiento, continúan con su infatigable labor de intoxicación de la opinión pública. Los partidos nacionalistas insisten diariamente, por ignorancia o por mala fe, en su absurda reivindicación. Adoctrinan a sus simpatizantes y contaminan la opinión pública con la falacia de que la Región Catalana que ellos consideran una nación sin estado tiene un derecho inherente de autodeterminación y que el Estado que no lo permite ni plasma en su Constitución atenta contra un derecho humano fundamental. Y mucha gente de buena fe se lo ha creído.













