Este año no pensaba escribir por Navidad. Estoy sumergido en las aguas profundas de la promoción de mi libro Parada de Postas, y estoy saturado de mí mismo, de mis columnas, de mis opiniones y de mi manera de expresarlas. Esa es la razón por la que llevo varios meses sin escribir y por la que, en este año, no haya escrito demasiado ni demasiado bien. Me estoy replanteando si seguir o no escribiendo después de esta parada de postas. Pero vuelve a ser Navidad. Y escribo.
De golpe, una noche cualquiera, un programa de televisión a altas horas, el tiempo relajado, y un inesperado clic ilumina el momento. No estaba guionado, ni pautado, y por ello mismo, surgido con naturalidad casi naif, fue mágico. José Corbacho dirigía la escena, embutido en unos tacones imposibles para hacer un papel de miss. Y entonces hizo la pregunta, una de esas preguntas de Corbacho del ji-ji ja-ja, que tienen su miga. "Si hubiera un holocausto nuclear, ¿a qué pareja, hombre y mujer, escogerías para preservar la especie humana?", espetó a las chicas de Hable con ellas. Y fue entonces cuando se levantó la gran Sandra Barneda, magnífica en su cuerpo diez, felizmente brillante cada vez que habla, y respondió: "A mi pareja, que es una mujer, y al tío más guapo y fértil que haya en la Tierra". Y zas, pasó, como si no hubiera pasado, como si no fuera insólito, ni excepcional, ni poco normalizado. Como si, por fin, fuera natural, común y normalizado. Es decir, como si la homosexualidad femenina ya formara parte de nuestra sociedad sin barreras, ni estigmas por superar. Como si ya no fuera noticia.
Es curioso que hace tan sólo unos pocos años que a José Luis Bonet, dueño de Freixenet, se la traía al pairo todo el tema secesionista catalán y la persecución del español en la región catalana, en cambio ahora habla de "mejor juntos".
Hace mucho tiempo que siento que algunas fechas del calendario, de puro trasegadas, manidas y utilizadas, han perdido su razón de ser...si es que alguna vez la tuvieron.
A los tres o cuatro años de la muerte del dictador español, esta frase comenzó a hacerse popular: "Contra Franco se vivía mejor". Era una muestra de humor negro y añoranza por una época en la que sólo había un enemigo visible.
¡Se nos muere la Duquesa! María del Rosario Cayetana Fitz-James Stuart y Silva, cinco veces duquesa, dieciocho veces marquesa, veinte veces condesa, vizcondesa, condesa-duquesa y condestablesa, nombrada nada menos que catorce veces Grande de España. Supera en títulos nobiliarios a la propia Casa Real española. Le pasa la mano por la cara en reconocimientos eméritos a la mismísima Isabel II de Inglaterra. La intelectual Oriana Fallaci llegó a afirmar, sin miedo a equivocarse, que si ambas coincidiesen en una puerta, la Duquesa siempre tendría preferencia.
Mariola Vargas, en su "examen" para ser idónea para el cargo de alcaldesa de Collado Villalba. La aprobaron... : "Voy a mostraros lo que soy. No te voy a decir que soy un perro judío, que no lo soy".