Menores secuestrados, abandonados o fugados. No somos los Primos de la Caridad
España acoge a varios miles de menores no acompañados, los llamados menas.
España acoge a varios miles de menores no acompañados, los llamados menas.
Puede ser que los españoles adolezcamos de esa carencia de querernos a nosotros mismos y a nuestra patria, de manera que, desde el siglo XVIII, el grado de prestigio de la intelectualidad de este país se correlaciona con su invocación a la llamada hispanofobia, prestando absoluta atención a la leyenda negra. Aún hoy, existen historiadores que dirimen comparaciones entre las ejecuciones de Calvino (uno de los instigadores de la Reforma protestante) y las de la Inquisición. ¡Vaya tontería! Tal vez, lo que hoy deba de indagarse vendrá referido al volumen de desmesuras que nos vemos obligados a soportar y si tolerarlas nos convierte en los "raros" de Europa. No lo sé, aunque identificar las desmesuras opera como una cura que no nos hace acabar con la depresión, pero la modera, y ello si no examinamos el exterior de esa piel de toro española donde comienza a acomodarse la esquizofrenia gracias a las políticas indecentes de la izquierda llamada progresista, que no progresa en nada. El relato inventado y falso de las desmesuras de esa izquierda lo convierte en bueno la prensa comprada. No sabemos, o quizás sí, que tal interés se relaciona con la inseguridad y temor que puede generar entre los menores al verse afectados por un mensaje que proscribe a los más vulnerables, y eso no es una estupidez. Bueno es indicar la interpretación que hacen las organizaciones de la izquierda sobre la eliminación de todo lo relacionado con el catolicismo y con la patria... Sí, es una interpretación caótica y sin sentido, que desemboca en hispanofobia. ¿Cabe, acaso, mayor desmesura por parte de esta repudiable izquierda? Creo que no.
…O la hipersexualización como la mejor manera de control social. Y escucho Baticano de Bad Bunny. Cual Nosferatu. "La noche se puso kinki, tres dedos en el toto, en el culo pinky. Las moñas violeta como Tinky Winky, una nalga y la dejo como Po, le doy por donde hace pipí, por donde hace popó". Sic.
En el falso proceso de recuperación económica que desde hace años puso en marcha el Gobierno central de Pedro Sánchez, hay tres protagonistas principales y un cuarto olvidado que, digamos, es la víctima. Uno, el citado Gobierno, que hace fluir el dinero público al número dos, que es la banca. El tercero son los ayuntamientos, que se acaban de sentar a la mesa del festín, y han ido recibiendo creo que más de 8.000 millones de euros. La dirección del flujo económico es, por lo tanto, Gobierno, bancos y ayuntamientos. ¿Y qué pasa con los empresarios? No me refiero a las grandes empresas, que juegan este partido en una división de honor aparte, me refiero por ejemplo al pequeño constructor que hace reformas de pisos y pequeños contratos en los ayuntamientos y que ve que éstos no le pagan. Este pequeño empresario está abocado al descenso de categoría sin jugar ningún partido, porque los ayuntamientos aplazan 18 o 20 meses la deuda contraída con él o sencillamente dejan de pagarle. Esta víctima de la trituradora le debe al banco, pero no le puede pagar porque su deudor, que es el Ayuntamiento, del que es proveedor, no le paga, a su vez. ¿No sería más razonable que en estos procesos de recuperación el banco le adelantara la deuda municipal y el Gobierno central repusiera estas cantidades al banco, detrayéndoselas a los municipios? Esta víctima tiene que cerrar la empresa por quiebra y mandar al paro a ocho o diez trabajadores, que multiplicados por los 6.000 o 7.000 ayuntamientos de España construyen las autopistas de las colas de las oficinas de desempleo, y que es la única que podría aliviarlas si alguien le pagase.
Trump no es un presidente loco, que de repente se ha puesto a sancionar económicamente a todo el mundo.
Pedro Sánchez se sabe herido, pero los animales heridos, son los más peligrosos.