Pues la evidencia de un nuevo título insultante para designar un periodo histórico de cuatro décadas, llenas de honras y glorias nacionales, capitaneadas por un providencial Caudillo salvador de una Patria amenazada por la bota aplastante del comunismo ateo, anticatólico, antisocial y antiespañol.
La verdad no he visto los Goya, no estaba entre mis prioridades, pero he visto imágenes de la vulgaridad más absoluta como un homenaje a Beatriz Gimeno, los traseros de Buenafuente y Silvia Abril al descubierto, la diana para eso que tanto preconizan estas mentes políticas perversas como es la penetración anal del hombre para conseguir la igualdad. Un Almodóvar besando los pies del actor principal, Pedro Sánchez. La afirmación de que será coautor del guión para España y para todos los españoles y a ellos les irá bien.
Hay gente que de pequeños ya querían ser ministros, y Ábalos posiblemente sea uno de esos casos…, aunque en su vida ordinaria no llegara más que a maestro, y supongo que a trancas y barrancas.
Como todos saben, Venezuela está sumida en el caos absoluto bajo la narcodictadura de Nicolás Maduro, y la izquierda radical de España se ha lucrado de este régimen autoritario, los primeros de la lista, los fundadores de la extrema izquierda Podemos. Por ello, precisamente no es extravagante que se haya cometido un error abismal desde el ejecutivo socialcomunista con el pueblo venezolano, como es la reunión en suelo español, según el Constitucional y la justicia europea, entre el ministro de Transportes, José Luis Ábalos y la número 2 de Maduro, Delcy Rodríguez, quien según la periodista venezolana Ibéyise Pacheco, quería mantener también una conversación con el presidente Pedro Sánchez y el vicepresidente Pablo Iglesias. Por lo tanto, es normal que se hayan disparado las alarmas internacionales, una de ellas, en Estados Unidos, donde ya empiezan a preguntarse seriamente qué relación tiene el gobierno socialcomunista con los chavistas.
No han pasado ni dos semanas desde el nacimiento del conocido como gobierno progresista de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias y los escándalos y las declaraciones poco afortunadas se acumulan una tras otra. Es lo que se busca. Ya comentábamos, que estos primeros meses serian cruciales para conocer el rumbo del nuevo ejecutivo, y lo cierto es que no ha decepcionado a nadie. Son muchas las expectativas que de este gobierno se tiene y están cumpliendo sobradamente con el plan trazado. Ellos son conscientes de que es muy posible que estemos ante una legislatura corta y hay que avanzar en cuestiones ideológicas que con toda seguridad el Partido Popular no tenga empacho en dar por buenas y acepta como propias. Eso lo saben los socialistas y ese es el motivo de haber empezado con tanta fuerza en su objetivo primordial de transformación de la sociedad.
¿Por qué las mujeres son tan malas las unas con las otras?
Considero que la rivalidad entre mujeres, desde el punto de vista antropológico, se origina en el hecho de que estamos programadas genéticamente a encontrar parejas y reproducirnos para darle continuidad a nuestra especie. Nuestro objetivo primario, esencial por excelencia, no es el de maquillarnos, pasar el día de compras en los centros comerciales, escribir libros o cocinar. Sino que nuestro principal objetivo es el de procrear. Y para llegar a cumplir con éxito nuestro objetivo, y no dejar que la humanidad se extinga, debemos encontrar las parejas idóneas con quienes poder hacer esto, y además, mantenerlos a nuestro lado, para hacer otros hijos y criarlos, porque el cachorro humano es el cachorro que más necesidad tiene de cuidados y mimos. Es el animal que más larga infancia tiene: unos 18 años en general. Aunque algunos la alargan por ahí por los 38. Todo esto viene ya apuntado en esos cromosomas con los que nacemos. Y de esta función primordial no nos salva ni el feminismo, ni la emancipación. Y si dejamos de lado los artificios del progresismo y el tan sonado empoderamiento femenino, la función de la mujer es esta: dar a luz cachorros humanos VIVOS.
La paguita universal, la peor arma de la izquierda para someter a los ciudadanos que se venden por una paguita a cambio de la pobreza generalizada de toda España.