¿Quién en estos días de “crisis del coronavirus” no ha escuchado o utilizado frases como «cuando esto acabe», «cuando termine todo esto», «cuando esto pase», para soñar o especular con lo que hará ese esperado día, e imaginar ese futuro ansiado como el que fantasea con lo que haría si le tocara el gordo de la lotería?
El 8 de octubre de 2014 publicaba en mi web Navegando Contracorriente, la siguiente reflexión:
“Estoy sorprendido, y más que sorprendido asqueado, de ver como centenares de personas se manifiestan en defensa de un pobre perro, que es posible sufra el “ébola”, pero son incapaces de hacerlo ante los más de cien mil asesinatos anuales de niños que se realizan en España, mientras Poncio Pilatos, es decir, el PP, mira para otro lado…
El CIS apunta y el Gobierno de Sánchez dispara. Si diéramos por buenas las conclusiones a las que llega el Centro de Investigaciones Sociológicas del socialista José Félix Tezanos, esta sociedad estaría mucho más enferma y podrida de lo que hubiéramos llegado a pensar o imaginar. Quiero pensar que lo que nos dice el CIS es fruto del deseo del propio presidente Pedro Sánchez, de la España que está diseñando para nosotros, que de la voluntad real de los españoles. Miles de muertos, millones de parados y el CIS asegura que los españoles estamos contentos con la situación política, económica y social. Mayoritariamente orgullosos de como Sánchez está manejando la situación y gestionando la crisis sanitaria, a pesar de que España es el país del mundo con un mayor número de fallecidos por millón de habitantes, donde gran parte de la comunidad sanitaria está contagiada y donde no se sabe exactamente los millones adquiridos en material de protección contra el contagio del virus, ni las empresas a las que se les ha comprado, ni los millones invertidos y mucho menos las comisiones repartidas, motivo por el cual, con casi toda seguridad, Moncloa ha cerrado su portal de transparencia.
Cada día que pasa es más evidente, los rojos han vuelto con ganas de perpetuarse en las altas esferas de poder de España. El Gobierno socialcomunista de Pedro Sánchez y Pablo Iglesias ni con más de 20.000 muertos por el Covid-19 a sus espaldas se plantea dimisiones en su ejecutivo y mucho menos claudicar, pese a ser un claro responsable de esta grave situación, es más, intenta aprovechar el confinamiento de los españoles para implantar un régimen comunista como en tiempos pasados mediante la coacción de toda oposición y una fuerte censura en los medios de comunicación y las redes sociales, en los primeros haciendo purgas soviéticas y vetando a periodistas críticos como aquí el humilde servidor. Y si este gobierno chavista puede, nos llevará de nuevo a las checas.
¡Qué triste es un país donde los niños llevan ya un mes y un día sin poder pisar la calle, y viendo por las ventanas a los perros paseando tranquilamente; por las noches sueñan con ser perros!
Quizá este artículo lo debería titular la peor arma de Podemos porque sin duda va a ser la peor para España y la más poderosa para que los retros* se hagan con el poder durante una larga temporada. Muchos piensan que si los retros controlan los medios de comunicación y el poder judicial controlarán España. Y así es, no les falta razón pero lo que les convertirán en los amos de larga duración será la paguita. Un tema que pasa desapercibido por los analistas políticos y económicos.