En el verano de 2012, Barack Obama declaró solemnemente que la utilización de armas químicas contra la población siria constituía para los Estados Unidos una línea roja y que si Assad cometía tal brutalidad, eso "cambiaría la ecuación" y tendría serias consecuencias. El 21 de Agosto de 2013, se produjo una matanza de mil cuatrocientos civiles, hombres, mujeres y niños, en el barrio de Ghouta en Damasco, mediante el lanzamiento de gas sarín. Las imágenes de rostros infantiles de ojos dilatados y de pequeños cuerpos agitándose entre la vida y la muerte con la máscara de oxigeno puesta en camas de hospital dio la vuelta al mundo y generó una inmensa ola de horror y de repulsa. La poderosa máquina del Pentágono se puso en marcha para preparar el castigo contra el asesino de su propio pueblo, pero cuando todo estaba a punto, Obama reculó, detuvo el proceso, solicitó autorización del Congreso, negoció con Putin la retirada del arsenal químico de Assad y los misiles de los destructores norteamericanos que estaban desplegados en el Mediterráneo oriental no fueron disparados.
Hoy te quiero hablar de un concepto muy complejo; la felicidad. El ser felices es uno de los pilares fundamentales de Masby relacionados con la libertad. No es que yo sea un experto, no, pero tengo la experiencia que la vida te va enseñando y los años te van aportando. Porque si no aprendes con los años, estas más muerto que vivo. Vamos, que estás jodido.
Artur Mas dijo el 9 de noviembre de 2014 que había celebrado un referendo, que lo había ganado, y que por lo tanto había recibido un claro mandato del pueblo de Cataluña. La noche 27 de septiembre de 2015 volvió a decir, esta vez en catalán, en español, en inglés y en francés, «hemos ganado», refiriéndose a las últimas elecciones autonómicas, que los partidos independentistas plantearon como un plebiscito y manifiestamente lo perdieron, al obtener no más que el 48 por ciento de los sufragios.
ERC se ha sumado al desprecio de Ada Colau al Ejército y Alfred Bosch ha dicho que el Ejército tiene que estar en las casernas y no en el Salón de la Enseñanza.
Podemos acaba de nacer y ya está cosido a crisis internas, confluencias contra partido-guía, errejonistas contra pablistas, gaditanos contra madrileños y Monedero soltando veneno por las esquinas. Hay comportamientos en el interior de los partidos que son estructurales y no dependen del color político. La pareja fundacional siempre acaba rota, Felipe y Alfonso, Pedro y Susana, José María y Mariano, Rosa e Irene, y así sucesivamente. El líder termina traicionado tarde o temprano y los notables en grupo compacto le esperan a la salida del Senado con los puñales afilados. Es raro el conductor de pueblos que no sufre sus Idus de Marzo con o sin sangre sobre el mármol. Aunque la más célebre es la frase de Burke sobre el poder corruptor con la aclaración demoledora sobre el poder absoluto, yo prefiero la de Von Mises: "El Poder es el Mal, con independencia de quién lo ejerza". La sentencia del británico rezuma empirismo, la del austríaco, metafísica. Las dos son penetrantes y certeras.
El pasado 20-D el Partido Popular al frente de Mariano Rajoy cosechó una tremenda derrota electoral al perder más de 3,6 millones de votos y 63 diputados. Los motivos están muy claros, recortes sociales en las clases medias y trabajadoras, incumplimiento del programa electoral con sus electores tradicionales y sobre todo, una proyección social asociada a la corrupción, en especial en sus dos mayores graneros de votos, Madrid y la Comunidad Valenciana.
Todo ello nos ha llevado a una "italianización" de la vida política nacional, en la que dos partidos emergentes han sabido captar la atención de los votantes, uno es Podemos, gestado al calor del movimiento social del 15-M, por el que muchos sentimos cierta simpatía en sus inicios y el otro, Ciudadanos, un partido nacido en Cataluña y que ha pasado como una apisonadora por encima del PSC y del PP defendiendo lo que ellos no han hecho, lo español en tierras catalanas. Ciudadanos ha generado cierta ilusión como alternativa de regeneración democrática entre la gente de clase media decepcionada con los escándalos del PP y los otros con un programa electoral lleno de utopías irrealizables al modo de sus homólogos de Syriza en Grecia, pero mirando más hacia la Venezuela de Nicolás Maduro.
Entre la brutal caída del PP y la consolidación de los partidos emergentes de Podemos y Ciudadanos, ha habido otro gran batacazo electoral que ha pasado un tanto desapercibido, el de los socialistas del PSOE con su débil líder, Pedro Sánchez, que estando en la oposición con la que estaba cayendo al PP, no solo no gana nada, sino que pierde 1,5 millones de votos y 20 diputados, que va a parar en su mayor parte a la izquierda más radical y a diversos grupos de carácter nacionalista.
Aun así, Pedro Sánchez ha sabido jugar bien sus cartas y alcanzar un acuerdo de gobierno con el líder de Ciudadanos, Albert Rivera. La investidura ha resultado fallida como era de esperar, pero ha conseguido lo que Rajoy no puede conseguir, sumar el apoyo de los liberales de centro e incluso el voto de Coalición Canaria en la segunda votación.
Ahora solo hay que dos opciones viables, una que la presión de algunos poderes e instituciones, fuercen a Rajoy a dejar paso al gobierno de PSOE-Ciudadanos, la otra ir a unas nuevas elecciones que posiblemente reforzaran a los que de verdad han querido alcanzar pactos y acuerdos para desatascar la situación política y que la legislatura eche a andar, es decir, Ciudadanos y el PSOE, especialmente a los de Albert Rivera.
La aventura de un gobierno del PSOE con Podemos, Izquierda Unida y Compromís, ni me lo planteo como escenario posible, un reeditado Frente Popular nos llevaría de nuevo a 1936, aunque parece que los barones socialistas con Felipe González a la cabeza impedirán esa coalición de izquierda radical y separatistas que solo tienen como objetivo el dinamitar España para convertirnos en una republica de repúblicas, todo ello maquillado de una aparente democracia, pero con una dictadura encubierta como objetivo final.
Mariano Rajoy debe apartarse a un lado y dejar paso a otro dirigente popular con las manos limpias. Y el PP debe irse a la oposición para comenzar una profunda regeneración interna y limpiar su casa de toda esa tropa de ladrones que han saqueado las instituciones públicas para enriquecerse a costa de todos los españoles, con la corrupción y el derroche de nuestro dinero y del futuro de nuestros hijos.
Andrés Santo. Analista político y presidente de Independientes por Paiporta. Escrito para Mediterráneo Digital.
Se asume como una fatalidad, como un destino inevitable, el papel marginal y marciano que juega el Partido Popular en Cataluña desde su fundación. Y así se van coleccionando los fracasos, no sólo en Cataluña. Si en las elecciones generales el Partido Popular fuera capaz de obtener en Cataluña la media de votos que obtiene en las demás comunidades, su paso por la oposición habría sido mucho más limitado y hoy podría sumar con Ciudadanos.