Rodea la democracia

"La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás".
Winston Churchill

"La democracia es la necesidad de doblegarse de vez en cuando a las opiniones de los demás".
Winston Churchill

Si alguien cree que el PSOE hizo ayer un ejercicio de responsabilidad, no puede estar más equivocado. Hizo un ejercicio de supervivencia, y dentro de dos semanas los socialistas volverán a las andadas.

El pasado jueves asistí a la presentación del libro "Yo no me callo" de Esperanza Aguirre organizado por el Foro Generación del 78, una asociación de jóvenes profesionales, funcionarios y empresarios, unidos por la marca de la excelente preparación, el multilingüismo, la brillantez, la defensa de un modelo social basado en la libertad, el trabajo, el esfuerzo, la búsqueda de la excelencia y el reconocimiento del mérito, y el no haber votado la vigente Constitución por no haber alcanzado cuando se sometió a referendo la edad requerida. Como es fácil adivinar, ante un público de estas características la ex-Presidenta de la Comunidad de Madrid se encontró en un ambiente muy favorable a sus reiteradamente proclamadas tesis liberales y sus opiniones fueron recibidas con evidente agrado.

Nunca llueve a gusto de todos. Si no, que se lo digan al argentino Leonardo Anselmi, al que este jueves pudo serle indigesto el desayuno -ojalá no- tras conocer la decisión del Alto Tribunal de levantar la prohibición de las corridas de toros en Cataluña. Las corridas, sí, porque toros ha habido y hay. O eso, o los famosos bous blindados por la Generalitat, ahora van a resultar cabras.

La crisis no solo se ha llevado por delante a millones de trabajadores y clases medias en nuestro país, que han perdido su casa, su trabajo y el bienestar social.

Puede que los Centros de Internamiento de Extranjeros no sean la solución más justa y adecuada para la retención de ciudadanos que se encuentran ilegalmente en España. El "experimento" es una solución de la Unión Europea para hacer frente a la avalancha de ciudadanos que pretenden circular por la zona Schengen pasando por encima de la Ley.

Vistas las últimas iniciativas filológico-feministas, estoy por pedir que todos los aspirantes a cargo público vayan a alguna clase de la filóloga Carme Junyent, a ver si consiguen evitar el ridículo. Especialmente aquellos aguerridos militantes de las nuevas formaciones políticas, cuya iluminación ideológica los lleva a un excitado revisionismo. Como mi colega de página, divino Quim Monzó, ya escribió al respecto –en su caso, a raíz de la iniciativa del Ayuntamiento de Sabadell, que rebautiza la plaza dels Avis como plaza de les Àvies i els Avis, no fuera caso que el genérico no fuera genérico–, me limitaré a sumarme a la lista de terrícolas que estamos hasta los mismísimos de tanta tontería en nombre de la igualdad de género.