La encrucijada del PSOE

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La crisis no solo se ha llevado por delante a millones de trabajadores y clases medias en nuestro país, que han perdido su casa, su trabajo y el bienestar social.

El mayor afectado en el ámbito político, ha sido el Partido Socialista con resultados demoledores desde que en 2008 con aquella desaceleración económica que dijo Zapatero, se le han ido nada más y nada menos que casi 6 millones de electores, más del 20 % de los votos y ha perdido 84 diputados de los 169 que tenia, quedándose con tan solo 85 escaños en el Congreso de los Diputados y con el aliento de los radicales de Podemos en la nuca.

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Bien es cierto, que la crisis del socialismo no solo es un fenómeno español, la socialdemocracia esta en bajas horas en otros muchos países de Europa y solo tenemos que comprobar que en el arco del Parlamento Europeo, el Partido Popular Europeo es la fuerza mayoritaria, aunque simbólicamente el presidente sea el socialdemócrata Martin Schulz.

El socialismo europeo ha tenido que adaptarse a un escenario muy hostil, teniendo en algunos casos como en Italia que utilizar la marca Partido Democrático y buscar nuevos nichos de electores en el denominado progresismo, el feminismo, el colectivo de moda LGTB y la ecología, con el fin de taponar la fuga de votos que hay hacia otras opciones, incluso de corte transversal como en Francia hacia el Frente Nacional de Marine Le Pen o en Grecia, donde el socialismo es casi residual.

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La socialdemocracia solamente ha conseguido resistir en Alemania, donde por cierto gobiernan en una gran coalición con la derechista canciller de la CDU, Angela Merkel. Los laboristas británicos están en plena crisis interna, aunque hasta ahora se mantienen gracias a un sistema electoral que impide que los euroescépticos de UKIP entren con fuerza en el parlamento británico, a costa de ellos y a pesar de un importante apoyo social, que ha conseguido ser fundamental y decisivo en la victoria del Brexit, en el referéndum del 23 de junio de este año.

Solamente en algunos países en la órbita de la antigua URSS y en muchos casos usando marcas blancas, han conseguido resistir al hundimiento. Y en España no podía ser muy distinta su suerte al resto de Europa, y el PSOE atraviesa su propio calvario con una travesía por el desierto, que además no parece indicar que vaya a encontrar un oasis donde poder reponer fuerzas, al menos a corto plazo.

A los socialistas españoles solo les quedan que dos alternativas y las dos son malas para ellos. Una es pactar con la izquierda radical y los separatistas, con la intención de forman un gobierno títere de tan solo 85 diputados entregados a Pablo Iglesias, Iñigo Errejón, Carolina Bescansa, Irene Montero, Alberto Garzón, Joan Tarda, Gabriel Rufián, Aitor Esteban y Joan Baldovi. Todo un elenco de personajes dispuestos a dinamitar España en pedazos a la mayor brevedad posible.

La otra opción del PSOE, pasa por una abstención que permita formar gobierno a un Mariano Rajoy que no se lo merece, pero que ha sabido jugar muy bien sus cartas y los tiempos, e intentar desde una oposición constructiva, junto a Ciudadanos y en ocasiones con lo que ahora llaman la aritmética variable con otros grupos, sacar adelante propuestas para obtener algunos réditos y mejoras en la modificación de leyes y en la influencia de los nuevos proyectos de ley del futuro gobierno del PP.

Es muy posible que el coste político de una abstención que facilite el gobierno a Rajoy tenga un resultado muy negativo para el PSOE, pero en la madrileña calle Ferraz todos deben ir pensando que los días de gloria del socialismo español no volverán, al menos por el momento y que no se puede mentir al pueblo con promesas incumplibles ante directrices emanadas de organismos fuera del control de la soberanía nacional, como son las instituciones de la Unión Europea.

Solamente que a través de la salida de España de esa burocracia instalada en la zona euro y en la globalización de los mercados, podemos recuperar el control de nuestras vidas y el destino de nuestra Nación.

Andrés Santo. Analista Político. Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL