Los europeos estamos solos ante el yihadismo

Los atentados se van sucediendo uno tras otro, ya de una manera que se va convirtiendo en rutinaria. Nos dicen que esto es así y que debemos acostumbrarnos.

Los atentados se van sucediendo uno tras otro, ya de una manera que se va convirtiendo en rutinaria. Nos dicen que esto es así y que debemos acostumbrarnos.

Las fuerzas de izquierda o también llamadas progresistas, "progres" para los amigos, hace ya mucho tiempo que no tan solo no combaten al Sistema, sino que forman parte sustancial de éste, y han hallado un buen espacio para vivir de sus ubres, ya que son incapaces de formar una alternativa veraz a un sistema económico del cual, seamos claros, viven muy ricamente (será que son hijos de familia bien, ¿será?)

Albert Boadella ha dedicado toda su vida a montar espectáculos y ahora nos ofrece el espectáculo de su vida. El monólogo recientemente estrenado en Madrid por el singular actor y director catalán se titula "El sermón del Bufón" y durante casi dos horas su autor y protagonista nos transmite desde un púlpito en un escenario prácticamente desnudo sus descubrimientos, sus recuerdos, sus intuiciones, sus provocaciones, sus filias y sus fobias. Boadella es un personaje único, irrepetible y, aunque abarcable, ilimitado.

Este miércoles hay elecciones en Holanda. Como es sabido, el candidato de la llamada ultraderecha, Geert Wilders, es probable que gane las elecciones o quede en segunda posición. Este año se plantean varios escenarios interesantes en Europa, pues está clara la situación de caos y descontrol ante las avalanchas de refugiados e inmigrantes ilegales. Europa carece por completo de una política coherente en cuestiones de inmigración, y ello está favoreciendo a los candidatos populistas, principalmente desde la derecha.

Bajo la divisa de «hacer cosas por el país», la tensión nacionalista ha sido un pretexto para la creación de una realidad paralela. Cataluña hace años que vive en los códigos mentales que Jordi Pujol estableció en Banca Catalana, justificando hasta el más escandaloso de los desfalcos si servía para «hacer cosas por el país». Mientras fue «president» estiró el paradigma hasta establecer que si defendía «al país» de un modo tan abnegado e imprescindible era justo que en compensación él, su partido y sus hijos pudieran hacer lo suyo sin que nadie les molestara; y que criticarles y ya no digamos denunciarles por los delitos que pudieran cometer era de mal patriota y de mala persona. Los sucesivos gobiernos del Estado sabían lo que hacían -un Miquel Roca despechado se lo contó al ministro Corcuera cuando Pujol lo echó de Convergència- pero pactaron con él la total impunidad a cambio de que contuviera al independentismo.

Se ha celebrado el 8 de marzo, Día internacional de la mujer. Es una fecha que cuenta ya con mucha tradición en nuestra sociedad, si bien aquí se celebra más como día de la mujer "trabajadora". El adjetivo "trabajadora" lo encuentro hasta cierto punto insultante, ya que es como si la mujer solo mereciera ser reconocida si tiene un puesto de trabajo fuera de su casa. Vergonzoso. La mujer, tal como muchos dicen, debe ser reconocida 365 días al año.

Este nuevo ilícito penal, cuya competencia a tenor de lo preceptuado en la Ley Orgánica del Poder Judicial, compete a la Audiencia Nacional, se está interpretando y aplicando, en muchos supuestos de una parte retorciendo los requisitos para darles encaje en el delito, y en otros muchos casos se mira para otro lado de manera palmaria.