Elecciones en Holanda: ¿Wilders llega?

Este miércoles hay elecciones en Holanda. Como es sabido, el candidato de la llamada ultraderecha, Geert Wilders, es probable que gane las elecciones o quede en segunda posición. Este año se plantean varios escenarios interesantes en Europa, pues está clara la situación de caos y descontrol ante las avalanchas de refugiados e inmigrantes ilegales. Europa carece por completo de una política coherente en cuestiones de inmigración, y ello está favoreciendo a los candidatos populistas, principalmente desde la derecha.
Si analizamos el asunto holandés, al cual ahora se ha añadido un grave conflicto diplomático con Turquía, vemos que será complicado que Wilders gane. Se presentan en total 28 partidos, aunque al ser un sistema electoral proporcional de circunscripción única, con tener un 0'67 % de votos es suficiente para lograr un escaño (qué envidia). El Parlamento se compone de 150 escaños, por lo que se tienen que tener 76 para la mayoría absoluta, algo inédito hasta la fecha. Este último dato es importante, pues todos los partidos grandes han declarado que no piensan formar coalición de gobierno con Wilders si éste ganase...
Wilders tiene una trayectoria particular: Se afilió en 1990 al actual partido derechista en el poder, y allí estuvo trabajando durante 8 años, luego formó su propio partido con una clara vocación antiislámica. Su programa es muy escueto y claro, con 11 puntos expuestos en una sóla página que se lee en 5 minutos.
El primer punto es el más importante, y se puede resumir como: NO AL ISLAM: Cerrar las fronteras a los inmigrantes procedentes de países musulmanes y no concederles ni una solicitud de asilo; retirar todos los permisos actuales de residencia; prohibición del velo y otras formas externas contrarias al orden público; encarcelamiento preventivo de musulmanes radicales; quitar la doble nacionalidad a los criminales y expulsarlos; no permitir el regreso de combatientes en Siria; cerrar todas las mezquitas y las escuelas islámicas y prohibir el Corán.
El resto de propuestas son: Salir de la UE; hacer referéndums vinculantes; abolir algunos impuestos; edad de jubilación a los 65 años; más dinero para I+D; ayudas a la dependencia; más dinero para el ejército y la policía; bajar el impuesto sobre la renta... Propuestas acompañadas por sus correspondientes presupuestos, pero que no dejan de ser muy vagas. Está claro que todo lo fía a su monotema: la des-islamización.
Que un país con una tradición tan liberal como es Holanda pueda decantarse por Wilders tiene una sencilla explicación: Porque en realidad, Wilders es un liberal, heterodoxo, pero liberal.
Se centra en el enfado de muchos ciudadanos y les da la fórmula mágica para solucionar sus problemas: hay que cerrar "los templos del nazismo" (sic) que son las mezquitas; hay que cortar relaciones y cooperación con "países donde gobierna la Sharia y son enemigos de Israel" (sic). Y bajar impuestos, por supuesto. Constitucionalmente, sus medidas antiislámicas son irrealizables, y electoralmente solo contaría con el 20% de los votos.
Lo más interesante de estas elecciones en Holanda, a mi modo de ver, es que hay un 40% de voto indeciso. Esto quiere decir que hay un 40% muy descontento con la política actual, pero que tampoco ve una alternativa que le seduzca. Habrá que ver por dónde se inclina... Pero algo está ya muy claro: la política clásica que lleva gobernando Europa desde hace años, ya no sirve. ¿Qué la reemplazará?
Jordi Garriga Clavé [Twitter: @Jordigave]
Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL













