La Iglesia satánica progre

Las fuerzas de izquierda o también llamadas progresistas, "progres" para los amigos, hace ya mucho tiempo que no tan solo no combaten al Sistema, sino que forman parte sustancial de éste, y han hallado un buen espacio para vivir de sus ubres, ya que son incapaces de formar una alternativa veraz a un sistema económico del cual, seamos claros, viven muy ricamente (será que son hijos de familia bien, ¿será?)
El espacio que han encontrado para dar rienda suelta a sus fantasmagorías es el espacio religioso: ni más ni menos se dedican a sustituir a su odiada Iglesia en todos los aspectos. Y todos quiere decir, todos. Creo que este lunes se reunió un tal "Observatori del Discurs d'Odi als Mitjans", que en el siglo XVI lo hubiéramos llamado "El Santo Oficio" o "La Santa Inquisición". Pero claro, en sentido inverso, o sea, satánico, donde a lo claro, normal y evidente se le llama odioso, fóbico y mentiroso.
Los progres, en España, forman una casta religiosa, ya que lo económico lo dejan en manos más expertas: léase liberales, léase familiares. Para la derecha queda la gestión terrenal, la economía. Para la izquierda la gestión moral que respalda a esa economía: las dos alas del sistema satánico.
Esa casta, con sus Cardenales y Sacristanes, Iglesias y Rufianes, se dedica a difundir la verdad verdadera que les ha sido revelada, a esa "panda de paletos" llamada "pueblo", el cual no sabe lo que realmente quiere y tiene que ser educado por ellos, los detentadores de la verdad absoluta. La izquierda española, en su afán de destruir a la Iglesia se ha transformado en otra Iglesia, porque ahí el vacío no es posible: desplazan a la Iglesia y deben ocupar los sitios vaciados, y tal como hizo la Iglesia con los lugares y festividades paganas, sobre las cuales puso sus templos y sus significados, la izquierda instaura rituales y fechas que parodian aquello que quieren destruir.
Porque son los progres los que deben instruir a "la gente" sobre lo verdadero y lo falso, y en sus opiniones y votaciones sólo debe refrendar y aplaudir lo que es una verdad evidente a ojos de todo el mundo, y quien no sepa o quiera verlo, debe ser reeducado...
Implantan sí o sí su propia moral sexual a despecho de la naturaleza; deciden quienes son los parias a quienes se debe ayudar; establecen una vigilancia moral; imponen códigos de vestimenta; censuran las palabras incómodas para su nuevo lenguaje... La democracia es su coto de caza.
Como es una religión invertida que sustituye a otra, instaura otro Paraíso, y naturalmente otro Infierno: condena eterna en forma de destrucción social de aquellos que osaron por tan solo una vez pensar mal o actuar mal, no tener un currículum impecable. Transforman en demonios a los demás: demonizar es un medio para santificarse a sí mismos, para situarse en un plano moral por encima de todo.
Tal como una panda de curas, con su lenguaje tan grandilocuente y vacío, con su cara de amargados siempre vigilando, acechando... como demonios.
Jordi Garriga Clavé [Twitter: @Jordigave]
Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL













