Otra vez tú

Otra vez el dolor, otra vez la frustración, otra vez La Civilización asomada al abismo de que el mal existe. Otra vez el relativismo, otra vez la mediocridad, otra vez las afueras de Dios.

Otra vez el dolor, otra vez la frustración, otra vez La Civilización asomada al abismo de que el mal existe. Otra vez el relativismo, otra vez la mediocridad, otra vez las afueras de Dios.

Cuando mi abuela decidió retirarse y confiarle Semon a mi madre, le dije que se equivocaba. Y que las consecuencias iba a pagarlas ella, el negocio, mi madre, mi hermana y yo, y así acabó sucediendo al cabo de los años. Mi madre nunca ha sido una empresaria pero mi abuela, que era la primera que lo sabía, insistía en que era su única hija. Mi madre tenía la urgencia histórica de demostrar que tenía razón y que los demás estábamos equivocados.

Pedro Sánchez ha dicho que rechaza por igual la derecha del PP y la de Ciudadanos. Es comprensible que los socialistas usen el concepto de la derecha como un insulto. Lo que es demencial, y terrible, es que la derecha haya asumido el insulto y, cautiva y desarmada, reniegue de ella misma.

En un ejercicio de honestidad política y personal que le honra, Antonio Baños ha admitido que el independentismo no ha ganado su plebiscito y se ha mantenido firme en su inequívoca promesa electoral de no favorecer la investidura de Artur Mas.

Mi querido amigo Bernat Dedéu, filósofo, independentista y que dedica buena parte de su vigorosa producción a escribir en favor de este asunto, se vio, por el más elemental sentido de la decencia, obligado hace unas semanas a declinar la invitación a una tertulia de TV3 porque todos los convocados eran independentistas. La cadena se vio obligada a rectificar, invitó a dos de otro modo de pensar, y finalmente Bernat pudo acudir al debate.

Ada Colau no acudirá a la manifestación de la Diada por considerarla un acto electoral. Ada Colau que ganó por un concejal pero fue investida alcaldesa por mayoría absoluta, con los votos de Esquerra, precisamente para que participara en celebraciones como ésta y para que involucrara a Barcelona en el proceso separatista. Pero eso a ella qué más le da. Y qué más le da a Junqueras. ERC no dudó en traicionar a CiU porque por mucha aventura independentista que compartan, la izquierda siempre es la izquierda lo que antepone, y no comprenderlo ha sido siempre el drama de la derecha catalana que ha acabado yaciendo en cunetas, morales o ensangrentadas cada vez que ha confiado en que el patriotismo unía más que la clase social.

Mi suegro dice que siempre que el devenir de Cataluña ha estado en manos de Esquerra, lo único que hemos conocido ha sido el desastre. Desde Companys hasta Alfred Bosch, que votó la investidura de Ada Colau como alcaldesa de Barcelona, pasando por la desolación de los dos tripartitos.