Màxim soy yo

Estoy indignado con Màxim Huerta, con mi querido Màxim. Pero no por Hacienda sino porque haya presentado su dimisión. Màxim, como todos, intentó pagar lo menos posible a Hacienda, y Màxim, también como todos, cuando tuvo una inspección y la Agencia Tributaria le reclamó un tanto, lo pagó. Es humillante para España –no para Màxim–, para la democracia, para la política y para la libertad que Màxim Huerta haya presentado su dimisión y que el presidente Sánchez se la haya aceptado.


















