Según Jorge Vigón, decíamos con ocasión del referéndum organizado por Mas hace un par de años, solo el que manda ha de hacerlo también dentro del límite de sus atribuciones en virtud de aquella ordenación en que juega; y las ordenes han de recaer sobre cosa lícita y permitida. Fuera de la ley no hay obediencia debida, decía en un artículo anterior.
Los que tenemos una experiencia y profesionalidad más que demostrada percibimos a través del análisis de conductas lo que otros, ignorantes en la materia, no ven o no quieren ver. He visto estos días respecto a la desaparición de Blanca Fernández Ochoa, la obcecación de algunos policías con accidente y accidente obviando el aspecto emocional y negando su importancia en cualquier tipo de conducta o desaparición.
La zona sur de España es la última frontera de la Unión Europea, y no digamos nuestras ciudades autónomas de Ceuta y Melilla, además de los islotes de soberanía española.
Educar para el futuro significa prepararse para el cambio y la transformación continúa. Y eso no se logra incorporando sólo y exclusivamente el último avance de las tecnologías, habrá que mantener e implementar aún más valores como el esfuerzo constante, la ética, la solidaridad, el respeto, la igualdad, el discurso de los derechos pero también el de las obligaciones. Lo vertiginoso del cambio que estamos viviendo y la necesidad de la adaptación permanente exigen que se proporcionen las herramientas precisas para que el educando adquiera la autonomía necesaria para su autoafirmación, continúo aprendizaje y para que obtenga y logre conocimientos y competencias facilitadoras de su bienestar. No descubriré pues nada nuevo si afirmo que la educación no es un tema trivial, sino algo fundamental y básico de la sociedad cual seguro y garantía de futuro. Ciertamente los cimientos de la convivencia ciudadana, del progreso solidario e incluso el de la propia democracia están anclados, sin duda, por y en el sistema educativo del que nos dotamos acordando y consensuando. Acuerdo y consenso necesarios, y posibles de conseguir, con la participación de todos los elementos concernidos en el hecho educativo por medio del diálogo, del debate, de la generosidad mutua y de la imprescindible amplitud de miras. Nadie sobra en el empeño. La educación es mirada larga y no arma táctica política cortoplacista. La educación es columna vertebral, cuestión muy seria donde las haya, clave de bóveda real, porque una sociedad que no apueste por una educación de auténtica calidad lo pagará demasiado caro en el futuro. Debe ser percepción mayoritariamente compartida que la educación es motor de la sociedad y que por lo tanto no puede estar, bajo ningún concepto, sujeta a meros intereses partidistas. La educación dibuja los trazos gruesos del futuro.
Ciudadana: si en muchas ocasiones, esta no es una de ellas, el amor propio es móvil de altas y nobles acciones, cuando "no está moderado y dirigido por la razón, como es el caso, digo yo, se hace orgullo; el orgullo que hincha el corazón, enhiesta la frente, da a la fisonomía un aspecto ofensivo y a los modales una afectación entre irritante y ridícula; el orgullo que desvanece, que imposibilita para adelantar, que se suscita a sí propio obstáculos en la ejecución, que inspira grandes maldades, que provoca el aborrecimiento y el desprecio, se hace insufrible".
Con la celebración de la fiesta del odio en Alsasua, la autodenomina “Ospa Eguna”, o “Día del Adiós”, una vez más se demuestra que en España quienes quieren cargarse la democracia y el Estado de Derecho tienen vía libre. Los hechos avalan mi criterio, porque ya vimos que se hicieron también impunemente homenajes planificados a los terroristas de ETA en los que se humilla a las víctimas del terrorismo, entre otras tantas veces en las que ha quedado comprobado de diferentes maneras en diversos ámbitos. Así que esto no ha sido por lo tanto una excepción.
El pasado jueves 30 de agosto, el antiguo número dos de las FARC, Luciano Marín, alias Iván Márquez, anunciaba que el grupo terrorista colombiano volvía a actuar como tal, deshaciendo los acuerdos de hace 3 años, en los que renunciaban a la lucha armada y se transformaban en movimiento político legal.