San Pedro y Pedro Sánchez
l secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, va de una negación en otra, que cuestionan su liderazgo y credibilidad. Parece que fue ayer cuando Pedro Sánchez participaba en un debate con los otros aspirantes a la Secretaría General del PSOE, José Antonio Pérez Tapias y Eduardo Madina. Como candidato, presentó una batería de propuestas para ganar la confianza de la militancia y que depositasen en él la responsabilidad de liderar un PSOE bajo mínimos, quizá en uno de los peores momentos de su historia. Pasado el tiempo de las promesas, el número uno del PSOE parece empeñado en reeditar el pasaje bíblico que protagonizó otro Pedro, que fue posteriormente San Pedro : las tres negaciones. En esta columna las abordamos : 1. Pedro Sánchez adquirió el compromiso de convocar un proceso de elecciones primarias para designar al candidato a la presidencia del Gobierno en España. Tras su holgada victoria y su ascenso a la Secretaría General, el nuevo secretario general dio un paso atrás. 2. El decálogo de medidas que pondría en marcha el aspirante Pedro Sánchez nada más tomar la batuta del PSOE deja a las claras una máxima : «del dicho al hecho hay mucho trecho». Atiendan a esta propuesta porque parece ser un problema para el ahora secretario general : asambleas abiertas de la ejecutiva ante los militantes y consultarles en temas trascendentales. Sánchez, como se ha podido comprobar, siempre ha estado lejos de consultar, es el paradigma del ego. 3. Pedro Sánchez se comprometió a actuar con contundencia ante la corrupción en el seno de su partido, pero los acontecimientos demuestran que es un firme seguidor y fan de corruptelas. Las negaciones de Pedro Sánchez han llevado a su propia militancia, en especial la de la vieja guardia, a la paradoja de tener que buscar argumentos para defender cuestiones que no comparten o, en ocasiones, que abiertamente les avergüenzan.













