Ludopatía y psicopatía no son excluyentes

Se habla mucho, acaso demasiado, en las televisiones de la joven drogaba con burundanga a su padre, abuelo, hermana pareja, amistades para, de este modo extraer dinero para su adicción al juego.

Se habla mucho, acaso demasiado, en las televisiones de la joven drogaba con burundanga a su padre, abuelo, hermana pareja, amistades para, de este modo extraer dinero para su adicción al juego.

Supervivientes es el auténtico descubrimiento del propio yo de los concursantes. Al ponerlos entre las cuerdas y salir a flote su verdadera personalidad. Además, terapia pura para superar traumas, miedos, aprender a convivir en grupo. Muy importante sentir como logros propios los del entorno al que en ese momento pertenecen.

Alguna traba mental o psíquica tienen quienes proclaman la pobreza para los demás y la riqueza para ellos. Vive como un auténtico aburguesado, crea una familia tradicional con pareja e hijos, gana un sueldazo mientras gente duerme en la calle. O acaso se trate de la peor carencia de vergüenza y ética.

La actualidad nos habla de una joven que usaba burundanga aún a sabiendas de su toxicidad, que puede acabar con la vida del atacado por este veneno, para anular la voluntad y de este modo conseguir grandes cantidades de dinero. Por supuesto todo ello provocado por el poder adictivo cada vez mayor que va generando la ludopatía.

Puede resultar absurdo este concepto, pero no lo es y lo hemos comentado analizando el resultado de estas elecciones tan sorprendente e inentendible. Si a todos los políticos candidatos se les hiciese un análisis psiquiátrico psicológico muchos de ellos no podrían estar en política y mucho menos representar a todo un pueblo donde debe anularse el narcisismo, la egolatría, el bienestar personal en aras del bienestar propio.

Estas elecciones generales del 28 abril serán decisivas para un futuro esperanzador o para generar una sociedad sin principios, arcaica e inhumana. Hoy me decían que habrá mucho voto aborregado, es decir, confundido, dudoso y con arrepentimiento posterior. No es una fiesta o una romería sino que se juega mucho, demasiado.

La terrible situación vivida y que recordará en multitud de ocasiones, no sólo a través de terrores nocturnos o pesadillas, sino que cualquier esquina de una calle, aunque distinta, representará esa calle. Muy probable el desarrollo de una agorafobia y ataques de pánico con sudoración, taquicardia, mareos, ahogo, sensación de pérdida de equilibrio.