Las sorpresas en política

Estas elecciones generales del 28 abril serán decisivas para un futuro esperanzador o para generar una sociedad sin principios, arcaica e inhumana. Hoy me decían que habrá mucho voto aborregado, es decir, confundido, dudoso y con arrepentimiento posterior. No es una fiesta o una romería sino que se juega mucho, demasiado.
Una educación y una Sanidad avanzada, preventiva y curativa con hincapié en el rasgo fundamental de la Medicina que es la humanidad y respeto al que sufre con una empatía entre enfermo y paciente, sin coaccionarle y con el máximo respeto a un historial de medicamentos que dañan y que parecen obviar. Por fortuna estos médicos jóvenes están altamente cualificados además de una dosis de humanidad con el paciente fuera de serie siendo su apoyo y esa mano amiga que crea como una especie de milagro esa confianza que es pensamiento positivo y altamente curativa.
Trabajo digno para todos desterrando partidos dictatoriales e impositores que olvidan la raíz de los pueblos que es la cultura, su esencia de ser que los ha ce diferentes y únicos. Respeto a la infancia y a los mayores, tan vulnerables y necesitados de protección y cuidados y RESPETO.
Castigos máximos a asesinos y violadores que tan trágicamente destruyen juventud y vida. Culto a la vida y mayor esperanza vital frente al culto a la muerte de esta era tan paradójica e insensata. IGUALDAD HOMBRE Y MUJER EN DERECHOS Y DEBERES muy lejos de la supremacía de ningún sexo y que ningún hijo se vea privado de su padre por leyes injustas y con origen en el fanatismo ideológico de grupos sectarios y dictatoriales.
Promoción de vida y actividad en pueblos destinados a desaparecer con ayudas para su renacimiento. Lucha contra todo tipo de violencia física o verbal. Un voto no es algo insignificante sino algo muy trascendente, de suma y vital importancia porque en ello se va la vida de todo un país, de todo un pueblo y el progreso o el retroceso de la sociedad en que queremos vivir porque en cierto modo es nuestra casa, nuestro contexto, nuestra razón de ser y de vivir.
Pilar Enjamio. Psicólogo
Escrito para MEDITERRÁNEO DIGITAL













