Juana Rivas, verdugo de sus hijos con la venia de un sistema podrido y lucrativo

La verdad es que el circo Juana Rivas y su egocentrismo y manipulación cual capricho infantil para conseguir un fin, es cansino y asqueante hasta la saciedad. Y todo ello con la venia de un sistema político y abogados aunados a dicho engranaje, que conduce a que la justicia sea un cachondeo y a la desprotección sangrante, injusta e incomprensible en un sistema judicial del menor.



















