Un rayo mata a 27 vacas
Un total de 27 vacas han fallecido este domingo en una explotación ganadera de Rodeiro (Pontevedra) tras ser alcanzadas por un rayo durante una tormenta. El suceso ocurrió mientras los animales recorrían un camino anegado debido a la tormenta y sus dueños intentaban llevarlos de vuelta a la granja ante la llegada de condiciones meteorológicas adversas. Y precisamente el agua actuó como conductor de la electricidad. Afortunadamente, los propietarios resultaron ilesos, ya que el dueño se encontraba adelantado en su tractor y la dueña iba por detrás del grupo de reses cuando se produjo la descarga eléctrica. Además, tenía puestas unas botas de goma, lo que pudo salvarle la vida.
Según ha informado el presidente de la cooperativa O Rodo, a la que pertenece la explotación afectada, el incidente se produjo cuando el rayo impactó sobre un poste transformador cercano al lugar donde pastaban las vacas. La descarga eléctrica se propagó por tierra, alcanzando a los animales que fallecieron instantáneamente tras escucharse lo que testigos describieron como "una explosión". De las 30 vacas que componían el rebaño, solo tres lograron sobrevivir a este fatal accidente.
El suceso ha supuesto un duro golpe para esta explotación ganadera pontevedresa, que ha perdido el 90% de sus reses en cuestión de segundos debido a este fenómeno meteorológico.
Impacto de los rayos en la ganadería gallega
Este no es un caso aislado en Galicia, una comunidad donde la ganadería representa uno de los pilares fundamentales de la economía rural. Las tormentas eléctricas suponen un riesgo significativo para las explotaciones ganaderas, especialmente en zonas como la provincia de Pontevedra, donde la combinación de extensas áreas de pasto y fenómenos meteorológicos adversos puede resultar fatal.
Los rayos pueden causar daños de diversa consideración en las explotaciones ganaderas. Desde la muerte directa de animales, como ha ocurrido en este caso, hasta daños en infraestructuras eléctricas que pueden afectar al funcionamiento de los sistemas de ordeño, refrigeración y otras instalaciones esenciales para el mantenimiento del ganado.
La descarga eléctrica que afectó a las vacas de Rodeiro evidencia los riesgos a los que se enfrentan los ganaderos durante episodios de tormentas. El rayo impactó inicialmente en un transformador, pero la corriente se propagó por el terreno húmedo, alcanzando a los animales que pastaban en las inmediaciones.
¿Por qué los rayos son tan letales para el ganado?
Los rayos pueden afectar al ganado de dos maneras principales: por impacto directo o, como ha ocurrido en Rodeiro, por lo que se conoce como "tensión de paso". En este segundo caso, cuando un rayo impacta en el suelo o en una estructura cercana, la corriente eléctrica se propaga por el terreno creando diferencias de potencial entre puntos separados por distancias cortas.
Las vacas son especialmente vulnerables a este fenómeno debido a la separación entre sus patas delanteras y traseras. Cuando un animal tiene sus extremidades apoyadas en puntos con diferente potencial eléctrico, la corriente circula a través de su cuerpo, pudiendo provocar fibrilación ventricular y muerte instantánea.
Esta particularidad explica por qué en ocasiones los rayos pueden acabar con la vida de grupos numerosos de animales simultáneamente, como ha sucedido en este trágico incidente en la localidad pontevedresa.












