Los perroflautas montan una piscina con barcas en Sol

Los acampados de la Puerta del Sol han convertido el estanque que rodea la estatua ecuestre de Carlos III en una piscina improvisada. En un vídeo al que ha tenido acceso este periódico se ve a varios de ellos dentro del agua, algunos tumbados sobre colchonetas hinchables, mientras otros arrastran a sus compañeros alrededor del pedestal.

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Los acampados también han metido en el estanque una silla de plástico y otra plegable de camping, en las que se han sentado con los pies en remojo. En el pedestal de la estatua han pintado en negro el mensaje «Tourist go home», sobre la inscripción grabada en la piedra. Alrededor del monumento, los acampados han levantado tiendas y lonas y han colgado pancartas sobre la vivienda, como una en la que se lee «gente sin casa, casas sin gente».

La Comunidad de Madrid incorporará estas imágenes a la batalla judicial contra la acampada. Fuentes del Gobierno regional han asegurado a este periódico que las sumarán a los escritos que presenten ante la Justicia, en los que acreditan actos de vandalismo contra el patrimonio cultural del entorno de la Puerta del Sol.

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La acampada comenzó el sábado 26 de septiembre, tras una marcha por el derecho a la vivienda. Los organizadores llegaron a cifrar en más de 2.000 tiendas las instaladas en la plaza y en la calle del Arenal. Desde el primer día, un grupo montó en el campamento una carpa para enseñar a okupar viviendas.

La tensión también ha llegado a la calle. El 12 de octubre, varios agentes de la Unidad de Prevención y Reacción fueron agredidos en Sol durante los enfrentamientos entre contramanifestantes y acampados, y la Policía detuvo a cuatro personas. El sindicato policial Jupol culpó al delegado del Gobierno por haber permitido la acampada sin dar instrucciones a los agentes.

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La Comunidad de Madrid ha acusado a los acampados de «vandalizar» el patrimonio y de arruinar a los comerciantes de la zona. El Ayuntamiento estudia compensar a los comercios y hosteleros afectados. Los propios acampados han admitido que no disponen de aseos, que sufren problemas con la recogida de basura y que se han producido robos durante la noche.

Montan un taller para enseñar a okupar viviendas en la acampada de Sol