Bestial batalla campal con palos y martillos entre pakistanís en Valencia
Hasta seis hombres de nacionalidad paquistaní, con edades comprendidas entre los 51 y los 27 años, fueron detenidos por efectivos de la Policía Local de Valencia, de la 7ª Unidad de Distrito, el domingo por la mañana, tras participar en una reyerta a palos y martillazos, que se produjo hacia las 2 de la mañana, en el cruce de la calle Serpis con la plaza de Honduras.
Tal como ha informado Levante-EMV, en su edición digital, un grupo de entre 20 y 30 personas protagonizó una batalla campal agrediéndose con palos, bates de beisbol, martillos, botellas y otros objetos, así como lanzándose botellas y vasos de cristal, piedras y adoquines. La actuación policial fue llevada a cabo por cuatro agentes que se personaron en este punto del barrio de Honduras, que a su vez, solicitaron ayuda de otras unidades policiales. Un grupo de personas que estaba en la zona alertó a una patrulla de la Unidad de Convivencia y Seguridad (UCOS) de Policía Local, que prestaba servicio estático en la plaza en prevención de comportamientos incívicos, de esta pelea que estaba enfrentando en las inmediaciones de la plaza a más de 20 personas.
Los funcionarios trataron de disuadir a los agresores gritándoles para que pararan en su actitud violenta pero finalmente tuvieron que intervenir para disolver el tumulto con sus defensas policiales reglamentarias. Cuando se disolvió el grupo, una parte de los intervinientes en la pelea multitudinaria huyó corriendo por la calle Serpis en dirección a la calle Ramón Llull. El resto se quedó en el mismo lugar y fue localizado momentos después frente a un pub, sito en Serpis. Una vez controlada la situación y tras la llegada de más refuerzos policiales, se procedió a atender a los heridos. De hecho dos personas, necesitaron asistencia médica por heridas sangrantes en cabeza y extremidades, y fueron trasladados al Hospital Clínico. Estas heridas se las causaron los ataques de otros atacantes que intervinieron en la batalla campal.
Estos dos hombres, una vez curados en el Clínico, donde recibieron puntos de sutura, fueron dados de alta, y trasladados a dependencias policiales, por su implicación en esta pelea multitudinaria. Los funcionarios de la Policía Local efectuaron varias idenficaciones e interrogaron a los detenidos, que informaron que la noche previa ya se produjo una agresión con arma blanca a otra persona de origen paquistaní. Las primeras pesquisas policiales apuntan a que la batalla campal se produjo por el enfrentamiento entre dos familias de ciudadanos paquistaníes, vinculadas a dos locales que hay en la zona de la plaza de Honduras. Este enfrentamiento, acabó en la primera agresión con arma blanca, a uno de los trabajadores de uno de estos locales de Honduras, y generó la reyerta multitudinaria del segundo día. Entre ambos clanes, a parecer, hay un conflicto para controlar esta conocida zona de ocio.
Por ende, la Policía Local incautó un bate de beisbol de 71 centímetros, roto, probablemente por haberlo utilizado en la riña multitudinaria; además de un cúter con mango, y un palo redondo de 90 centímetros. Durante la propia pelea, los agentes pudieron identificar visualmente a parte de las personas que intervinieron y que luego fueron detenidas. También comprobaron que había más instrumentos y armas implicadas, pero parte de ellas, desaparecieron al huir los otros agresores que no han sido detenidos.












