Un hombre rabioso muerde y arranca un dedo a un guardia civil
Escena de auténtica película de terror en Almería. Un toxicómano sufrió un brote psicótico y atacó salvajemente a los agentes de la Guardia Civil que intentaban reducirlo, llegando a arrancar de un mordisco el dedo a uno de ellos.
El suceso ocurrió cuando los agentes fueron requeridos por vecinos alarmados ante el comportamiento violento y errático del individuo. En pleno episodio, el hombre se abalanzó contra los uniformados con una agresividad descontrolada.
Durante el forcejeo, uno de los guardias sufrió la brutal mordida que le amputó parte de un dedo de la mano, teniendo que ser trasladado de urgencia a un hospital.
Violencia desatada
El agresor, con antecedentes por consumo de estupefacientes y altercados en la vía pública, fue finalmente reducido tras un despliegue de refuerzos y conducido a dependencias policiales, donde permanece a la espera de pasar a disposición judicial.
Indignación en el cuerpo
El caso ha vuelto a poner sobre la mesa el debate sobre la falta de medios y protección legal de los agentes frente a ataques violentos en el ejercicio de su trabajo. Desde asociaciones profesionales de la Guardia Civil reclaman penas más duras contra este tipo de agresiones.
El guardia civil herido evoluciona de forma estable, aunque ha perdido parte del dedo de manera irreversible.
En resumen: un nuevo episodio de violencia extrema contra quienes están para protegernos… y que esta vez ha dejado una huella imborrable, literal y metafóricamente.













