Ynestrillas condena el 'golpe de Estado' de Cataluña y llama a una nueva 'España obrera y revolucionaria'

'Estamos ante un golpe a un Estado en el que no creemos por ser antidemocrático, alumbrado sin legitimidad constituyente, oligárquico, de partidos, y sin independencia de poderes. No vamos en este sentido a condenar ese golpe por anti estatal. O por anti constitucional. Frente a la actual Constitución nos declaramos beligerantes por las razones expuestas.
Si nos ponemos frontalmente en contra de la secesión de un sector, el más enriquecido mediante el robo y la corrupción, de una burguesía catalana que aspira a no ir a los tribunales amparándose en su patriotismo de aldea, étnico y por lo tanto filo-nazi. Y nos oponemos porque la secesión implica la desunión de una porción de la clase trabajadora española que dividida y enfrentada por razones imperialistas de expansión (a los "países catalanes", según el más puro irredentismo fascista) no podrá así de debilitada, hacer frente al auténtico enemigo del pueblo en su conjunto, que no es otro que el invasor de toda España incluyendo a todas sus regiones; la Troika, el IV Reich, que de forma artera y solapada ha secuestrado nuestra soberanía nacional condenándonos a ser una colonia destinada a que las mulitnacionales se aprovechen de nuestra mano de obra barata y dócil para pagar una deuda que jamás podrá ser satisfecha, a sabiendas para esclavizarnos por generaciones.
Denunciamos y condenamos a los que llamándose de izquierdas y anti fascistas, van de comparsas de esta burguesía cleptómana que identifica al Estado con el exlusivismo etnicista, ignorando por segunda vez la experiencia desastrosa de la II Internacional obrera que derivó en la sumisión al nacionalismo que fue el origen de todo fascismo europeo.
No corre riesgo la unidad de España. Porque España no existe. Si exisitese, habría un proyecto ilusionante y común que nos uniría a todos. El pueblo español se ha disuelto en una masa amorfa de individuos que como diría el sociólogo Alexis de Tocqueville, giran en torno a sí mismos entregados placeres obsesivos y vulgares que lo esclavizan y cosifican, haciéndolos cada vez más dóciles y obedientes.a los amos. Ni siquiera se han dado cuenta de la invasión de la que el compañero Anguita nos ha alertado.
No condenamos pues la secesión como crimen contra una España que no existe. La condenamos porque supone el retorno a la barbarie, al tribalismo etnicista que subyace en su concepto de Estado y de comunidad política. Porque consagra la imposición no ya de un estado burgués, sino de diecisiete o más, con feroces centralismos en cada uno de ellos, amparo de ladrones de guante blanco que seguirán cobrando el tres por ciento.
España no existirá, no habrá sociedad civil jamás, si no hacemos ascender a lo que no es sino masa amorfa, producto del liberalismo, a la categoría de pueblo organizado en unidades co-soberanas de convivencia contempladas en la Ley Natural.
España hay que recosntruirla con bases obreras y revolucionarias si queremos que exista como proyecto en lo espiritual, y como comunidad de bienes y de capitales en lo material.
PROPONEMOS EN CONTRA DE ESTA DERIVA:
1.- La unidad de la clase trabajadora española y de la que quiera incorporarse a nosotros de otras naciones hermanas y próximas en la lucha por la independencia frente a los poderes imperialistas de las finanzas internacionalistas, superando barreras etnicistas o nacionalistas.
2.- La reconstrucción de los sindicatos bajo el ideal de una lucha común, de una unidad sindical de todos los sectores en lucha contra el capitalismo, haciendo obligatoria la sindicación para que la lucha obrera se emancipe de cualquier dádiva interesada del Estado liberal burgués o de cualquier hipoteca que de él proceda.
3.- La afirmación de la soberanía nacional indivisible y abierta a todos los que quieran libremente formar parte de ella, construyendo un patrimonio obrero común a todos dentro de una empresa económica de la que todos seremos propietarios y a nadie se le consentirá dividir el patrimonio en provecho propio.
4.- La construcción popular de comunas y municipios que formen la célula base de una República de trabajadores y federativa, siendo esos municipios las unidades básicas que autogestionan el capital que les pertenece en usufructo del que procede de la Nación y que ha sido previamente expropiado a los capitalistas, con propiedad comunal de la tierra y de las empresas industriales como elementos de la gran empresa obrera nacional. Esos municipios y comunas tendrán tres asambleas básicas: la de los sindicatos de productores, la de los consumidores o familias de diverso tipo que existan y la asamblea de electores propiamente política. Se reunirán en asamblea conjunta en el Consejo Económico y Político de cada municipio para nombrar a sus representantes en federaciones más inclusivas y para tratar los asuntos que les son propios y que a ellos solos les afectan
Lo que a todos afecta, por todos ha de ser tratado, como decía el emperador Justiniano. Por esta razón. los municipios se federan libremente, por afinidades históricas, sociales o económicas, como prefieran, en Comarcas, y estas se federarán en Regiones. Habrá un representante cada cien mil individuos que formarán la cámara legislativa nacional, para los asuntos de interés general, y la soberanía económica y social funcionará como una gran cooperativa de todos, con representación federativa, culminando en la cámara nacional que bajo la subordinación a la política en los casos específicos, recogerá los beneficios del usufructo del Capital Nacional para su redistribución solidaria y justa en el tejido vivo de la sociedad en orden a beneficios y re-inversión. Los representantes siempre y por sistema serán siempre portavoces de sus asambleas, y dependerán de éstas. Tanto las políticas como las sociales y económicas.
Los tres poderes del estado serán independientes unos de otros. Los vecinos podrán elegir a jueces y fiscales de carrera. Y de entre estos, se elegirán los tribunales de última instancia.
El Presidente de la República será elegido en elecciones aparte para encarnar el poder ejecutivo.
Sobre estos fundamentos, como ladrillos básicos, queremos refundar revolucionariamente lo que llamamos España y que hoy no existe. El fascismo nacionalista, como único recurso de la burguesía periférica, será nuestro principal enemigo. Tanto en sus intereses nacionales como en sus egoísmos particularistas.
IMPORTANTE CONSECUENCIA. Ante todo lo expuesto, Izquierda Falangista propone la máxima resistencia popular y los medios coercitivos que hagan falta para evitar que un puñado de payasos al servicio de la corrupción y de la Mafia en Cataluña puedan seguir robando y perpetrando crímenes contra la convivencia cívica en la comunidad catalana. Es urgente e insoslayable que se les paren los pies y sean DESTITUIDOS de su cargo representativo, con el encarcelamiento de todos los que han participado en la más gigantesca operación de saqueo a las Arcas Públicas del pueblo español y catalán que recuerda la Historia anterior y reciente. Y que se nombre, en el intervalo, a un representante del Estado para asegurar el principio de SOBERANÍA NACIONAL, anterior y superior a toda Constitución de derecho positivo, y más a esta que sufrimos'.
'El separatismo es un crimen que no perdonaremos' (Ramiro Ledesma Ramos)
Comunicado oficial de Izquierda Falangista
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