Di adiós a las varices de manera cómoda y sencilla
Las varices son un tormento para muchos adultos, especialmente para las mujeres adultas de edad media, entre 45 y 60 años. Especialmente las que superan esta última edad son muy propensas a sufrir las venas varicosas.
Y aunque hay muchos factores de riesgo comunes, como la edad o la carga genética, también hay que poner sobre la mesa la maternidad. El embarazo es un elemento que puede acelerar este proceso, ya que un mayor volumen de sangre en el cuerpo, unido a la presión adicional que se siente en las piernas por el crecimiento del vientre, puede provocar la aparición de las venas varicosas.
A todas estas situaciones que están fuera de control, sobre las que poco hay que se pueda hacer, hay otras decisiones en cuanto a estilo de vida que sí pueden acelerar la aparición de varices. Hablamos de fumar, excederse en el consumo de cafeína y de alcohol, vivir situaciones muy estresantes o pasar muchas horas continuadas de pie o sentado.
Por suerte, hay remedios caseros muy accesibles con los que podrás decir adiós a las varices, como dejar de fumar, utilizar medias de comprensión si pasas mucho tiempo sentada o de pie y alternar otras posiciones durante la jornada de trabajo o reducir el consumo de café. Y junto con esto, diferentes tratamientos médicos con alta eficacia.
Eliminación de varices y arañas vasculares con láser
Con este Tratamiento para las varices la eliminación completa de esta patología puede oscilar entre una única sesión y varias aplicaciones en caso de patologías más completas. La técnica consiste en la emisión de una fuente de lúz láser sobre la zona a tratar que coagula la sangre circulante y fuerza el colapso gracias a la irritación de las paredes vasculares. El resultado final es la atrofia de la pared vascular y la reabsorción del vaso, eliminando con alta eficacia la vena varicosa.
El láser ha ganado protagonismo como tratamiento reparador de las varices porque es un método no invasivo, permite tratar toda la pierna o la zona corporal elegida al completo y no requiere el uso de vendajes compresivos.
Como único elemento a tener en cuenta, cabe decir que la aplicación de este tratamiento láser puede generar algo de malestar o dolor que se ve reparado mediante el uso de cremas anestésticas. A su vez, la máquina VBeam Perfecta, la utilizada para esta técnica, incorpora el sistema exclusivo de enfriamiento dinámico Dynamic Cooling Device (DCD), que reduce las molestias.
Escleroterapia con espuma
La escleroterapia es el conjunto de procedimientos destinados a tratar venas inflamadas y varicosas. En el caso de la espuma, es una técnica que está pensada para actuar sobre todo tipo de varices, sin importar su tamaño o su fisiología.
Mediante esta técnica se inyecta una sustancia en los vasos sanguíneos que no se mezcla con la sangre, sino que la desplaza y daña esas venas que ya están enfermas. Como el láser, no obliga a pasar por quirófano y no interrumpe la vida cotidiana del paciente.
Eso sí, las personas que reciben este tratamiento sí deben utilizar medias compresivas para continuar con su día a día. La escleroterapia ha demostrado una alta eficacia y es una técnica cada vez más popular.
Escleroterapia con líquido
Es un método similar a la escleroterapia con espuma, pero en este caso se inyecta en las venas varicosas un líquido anestésico que actúa únicamente en esa parcela de acción. Está especialmente indicado para tratar las arañas vasculares, es decir, las venas de Grado I.
Si bien es una técnica muy eficaz, la contrapartida es que puede generar pigmentaciones en la zona tratada. Ya no hay varices, por tanto no hay problema de salud (por lo general, las varices no son muy graves), pero sí un defecto estético.
Pasar por el quirófano
La última opción es pasar por el quirófano, donde hay dos alternativas: un tratamiento más completo o unas sesiones de microcirugía. En el primer caso los profesionales eliminan por completo la red venosa superficial para acabar con todas las venas varicosas. Esta fórmula tiene un defecto, la aparición recurrente de varices en un futuro próximo. Además, suele dejar muchas cicatrices y requiere de baja laboral.
La microcirugía es similar, pero con incisiones mucho más pequeñas. Aquí la anestesia es local y no requiere internamiento del paciente. Es un método más efectivo que la cirugía clásica, pues las incisiones son prácticamente imperceptibles a nivel estético.












