El Gobierno avisa que se extinguirá la tortilla de patatas por culpa del cambio climático
¿Se imagina no poder comer una tortilla de patata, una ensalada campera, o el clásico pan con tomate? Esto puede llegar a ocurrir. Las aceitunas, las patatas, el trigo y el arroz se producen cada vez en menos cantidad en España, debido a los efectos adversos del cambio climático y las prácticas agrícolas tradicionales lo que impacta en la dieta mediterránea, al menos así lo estima el informe publicado por el Instituto Europeo de Política Medioambiental (IEEP).
"Está empeorando tanto la productividad como el tamaño de las piezas. Por ejemplo, la cantidad de aceituna ha menguado casi en un 25%, hay casos que hasta debajo del 40%. En el caso de las patatas se ha reducido su tamaño en algunos casos un 30%, por lo que recolectamos patatas más pequeñas y en menos cantidad. Esto también se ve en las coliflores que tienen menor tamaño", expone el chef Juan Monteagudo que dirige el restaurante Ababol de Albacete, que se abastece a diario, de su propia huerta y de pequeños productores.
"Una coliflor tradicionalmente tenía un tamaño de un kilo y medio, ahora se cosechan a 900 gramos. Perdemos un 40% en el tamaño y el peso de las coliflores. En el caso de las patatas, antes las recogíamos con 900 kilogramos, ahora son mucho más pequeñas de 750 o 785 kg", indica Monteagudo. Resalta también que si se cosecha menos productos se tiene que comprar más cantidad de ellos lo que implica un gasto económico mayor.
El informe denominado Aumentar la resistencia al cambio climático mediante prácticas sostenibles, explica que la cosecha de aceitunas de la UE en 2022 fue la más baja desde 2000. Se calcula que el 6% de la facturación agrícola española, equivalente a 550 millones de euros, ya se ha perdido. Aunque España es el primer productor mundial de aceite de oliva, su precio en el mercado se ha casi triplicado en los últimos cuatro años.
Mapa producción patatas y trigo
En el caso de las proyecciones de la patata a nivel global se prevé un descenso del 2% al 6% para el 2055 (sin adaptación a los cambios medioambientales), y aumentos del 9 al 20% globalmente (con adaptación) para el 2050. El trigo, por su parte, ha reducido su rendimiento en un 20,6%, mostrando la vulnerabilidad del cultivo por la escasez de agua.
El aumento de las temperaturas, el calor extremo, las sequias y las lluvias torrenciales, sumadas al alto uso de plaguicidas, monocultivos, y el bombeo excesivo de agua, debilitan aspectos del ecosistema.
La ONG Ecologistas en Acción, propone la implementación de la agroecología y un reglamento que debe ser aprobado por la UE.
A pesar de que la posible desaparición de la dieta mediterránea signifique la pérdida del patrimonio cultural español, lo que más alarma a los especialistas es que los alimentos que la conforman son recomendados para obtener una mejor salud y contribuir a la calidad de vida de sus consumidores.
Fuente original: El Mundo
Los penes se están reduciendo por culpa del cambio climático












