'Stop feminazis': una plataforma inunda los juzgados de Granada contra la ideología de género

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El caso de Juana Rivas está generando una oleada de noticias en los medios de comunicación de nuestro país. La mujer apareció por primera vez en la prensa tras presentar en el Congreso de los Diputados 150.000 firmas para que la Justicia no permitiera que los padres maltratadores tuvieran contacto con sus hijos.

En el año 2009, Francesco Arcuri, padre de los dos hijos de Juana, fue condenado por maltrato. Sin embargo, cuatro años después, Rivas decidió visitar a Arcuri en Cerdeña, lugar de residencia del hombre. Tras ese nuevo período de convivencia, Juana Rivas tuvo su segundo hijo con Francesco hasta que el 12 de julio de 2016 interpuso otra denuncia por violencia de género.

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La mujer no quiso aceptar la custodia compartida e interpuso una demanda para quedarse en exclusiva con los niños. Sin embargo, la Justicia dio la razón al padre. Una sentencia que rápidamente movilizó a todos los colectivos feministas más radicales.

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Los argumentos del italiano parece que no solo han convencido a los jueces, también han calado hondo entre un sector de la sociedad, que hoy ha acudido a los juzgados de Granada, donde Juana Rivas estaba citada para entregar a sus hijos, para darle públicamente su apoyo. Con carteles de "stop feminazis" y "stop denuncias falsas" los manifestantes han querido mostrarle su solidaridad. 

No hay que olvidar que, hasta el día de hoy, los Tribunales han fallado siempre a favor de Francesco Arcuri.

Twitter ha enloquecido rápidamente y ha convertido "stop feminazis" en el tema más comentado del momento. Aunque probablemente no sea el mejor escenario para defender una consigna así. La ideología de género actual está suscitando una gran división de opiniones.

Las campañas feministas en la red

Y es que ya no hay semana en el que las feministas no alcen la voz para reivindicar cambios en su lucha contra el terrible 'heteropatriarcado', peticiones que son mucho más mediáticas que significativas para los derechos de la mujer. En el País Vasco por ejemplo, se han dedicado a elaborar una lista de canciones que no deben ser escuchadas por sexistas.

La campaña para que las azafatas de los eventos no vayan en minifalda continúa vigente, y ya ha dado numerosos resultados: se han suspendido actos, han denunciado fiestas e incluso la organización de la Vuelta a España se ha visto obligada a pedir disuclpas y cambiar su política. De todas las modelos que se han quedado sin trabajo, mejor ni hablamos.

No hay día en la que no monten una viralización en Twitter o linchen en redes sociales a algún supuesto "machista" señalado por el dedo inquisidor de los guardianes del código de lo 'políticamente correcto'. Sin embargo, todavía estamos esperando una campaña para terminar, por ejemplo, con el sometimiento de la mujer en la cultura musulmana.

Incluso MEDITERRÁNEO DIGITAL se ha visto atacado en más de una ocasión con intentos de boicot por publicar información contra la dictadura de la 'ideología de género'.

Desde aquí animamos a todos estos colectivos tan reivindicativos a comenzar, de una vez por todas, con campañas elocuentes y lógicas a favor de la igualdad real entre hombres y mujeres.

Sin embargo, parece más cómodo incendiar Twitter cada semana por asuntos tan absurdos como canciones, uniformes o todo tipo de cosas surrealistas como reinventar la lengua para que hablemos en femenino. Si queréis que se os tome en serio, empezad a hacer cosas serias. Tanta tontería, ya cansa.