Ada Colau precintará el CIE de Barcelona: ¿dejará a todos los inmigrantes en libertad?

El Ayuntamiento de Barcelona intentará precintar el Centro de Internamiento de Extranjeros (CIE) de la Zona Franca al considerar que incumple la normativa municipal y mantener a los internos en "condiciones infrahumanas".
El precinto carece aún de fecha para ser aplicado pero una vez presentado, el Ministerio del Interior debería desalojar el centro en 20 días. Si no lo hiciera, el Ayuntamiento denunciaría por la vía penal.
El teniente de alcalde Jaume Asens ha dado el apoyo explícito del Ayuntamiento a los inmigrantes que el domingo iniciaron una huelga de hambre que, en paralelo, ha activado el conflicto que el gobierno de Ada Colau mantiene contra el CIE. "Es una protesta legítima" ha sostenido.
Los internos depusieron su actitud a primera hora de este 24 de octubre, tras más de un día de huelga de hambre en reivindicación de mejoras en sus condiciones y su puesta en libertad.
Rechazada por un juez la primera petición para su clausura, el Ayuntamiento ha optado ahora por una vía de recorrido más largo y que puede acabar en los juzgados penales.
El primer paso será la elaboración de un informe de los Bomberos de Barcelona a los que la delegación del Gobiermo no ha dejado entrar en el CIE para certificar si cuentan con medidas de seguridad. Con ese informe técnico el Ayuntamiento presentará una orden de precinto cautelar.
Los inmigrantes que participaron en la protesta proceden de Argelia y llegaron a España en patera hace aproximadamente un mes. Se encuentran en el CIE de Barcelona tras haber pasado por los recintos de Murcia y Palma de Mallorca.
Esta tarde la plataforma Tanquem els CIEs, bajo la que se agrupan grupos de activistas proderechos humanos, ha convocado una concentración de apoyo a los inmigrantes frente a las puertas del recinto de Zona Franca.
Los inmigrantes del CIE de Aluche dejan la huelga de hambre apenas 24 horas después de empezarla. Razón: querían comer. pic.twitter.com/Rwr4148Jgx
— MEDITERRÁNEO DIGITAL (@MediterraneoDGT) 23 de octubre de 2016












